El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, anunció ayer que la patronal española da por suspendido el diálogo social después de que el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos haya pactado con EH Bildu la derogación de la reforma laboral de 2012. La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) afirmó que el acuerdo "destruye" el diálogo social y conllevará "pérdidas para la economía" del país y la comunidad, además de considerarlo "una gran falta de respeto". Este pacto ha desencadenado una tormenta política y una gran brecha entre el Ejecutivo y la representación de los empresarios a las pocas horas de que el Ministerio de Trabajo y los agentes sociales iniciaran conversaciones de gran relevancia sobre la forma de prorrogar más allá del 30 de junio las condiciones de los expedientes de regulación de empleo (ERTE) en sectores como el turismo o la automoción, entre los principales damnificados por la crisis asociada al coronavirus.

"Para qué nos vamos a sentar en una mesa si ya está decidido lo que se va a hacer en la mesa, si el menú del día está preparado", señaló el líder de los empresarios españoles. "Que no sigan contando con nosotros", añadió visiblemente contrariado Garamendi. El presidente de la patronal, que eludió responder acerca de si algún miembro del Gobierno le había llamado para darle explicaciones, apuntó que la CEOE lleva dialogando 40 años con los distintos gobiernos y se ha sentado en todas las mesas, pero "siempre ha encontrado lealtad institucional". "No se puede ir con las cartas marcadas", reiteró. Dejó claro también que los empresarios rechazan "con total rotundidad el acuerdo". "No lo compartimos en absoluto, nos parece un desprecio indignante este comunicado que dinamita el diálogo social", apostilló.

Garamendi recordó que anteayer mismo la Unión Europea decía que el diálogo social tiene que ser "la fuerza" para trabajar en todo lo que tiene que ver con el empleo, porque "es lo que más interesa a todos". "Me parece un auténtico dislate y una irresponsabilidad mayúscula, porque esta decisión puede tener consecuencias incalculables, especialmente en la confianza tanto de empresas españolas, como también de las extranjeras, pero también la propia credibilidad de nuestro país", recalcó Garamendi. Desde su punto de vista, la situación que atraviesa el país es "muy seria" como para aplicar "recetas antiguas del siglo XX" porque "no son las adecuadas". Considera que el acuerdo para derogar la reforma laboral es lo contrario a lo que necesita la economía y el mundo de la empresa para generar los empleos necesarios.

La CEOE anuló ayer la reunión que iba a mantener esta tarde con el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, para abordar el Ingreso Mínimo Vital que el Gobierno quiere aprobar este mes. Fuentes de la patronal confirmaron a Europa Press que, en un encuentro celebrado en la mañana de ayer, la patronal decidió que no asistirá a más reuniones del diálogo social, porque "la certidumbre del país está por encima de cualquier color político y, mucho menos, por un puñado de votos". "Se ha dinamitado el diálogo social", añadieron tales fuentes. El choque con el Gobierno y la reacción de la CEOE se producen días después del acuerdo para prorrogar los ERTE hasta el 30 de junio, un pacto que despertó recelos entre miembros de la dirección de la patronal y algunas discrepancias internas con el criterio de Garamendi.

Por la parte sindical, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha pedido a la patronal CEOE "mesura" para continuar en la senda del diálogo y ha calificado de "música de la mala" el acuerdo con Bildu, por incluir un asunto que debería pasar por la mesa de negociación que se abrió a principios de año para abordar la reforma laboral y que ahora está "hibernada" con todos los esfuerzos centrados en las medidas por la crisis del Covid-19. "Sería bueno huir de voluntarismos y retomar la agenda para la derogación de la reforma laboral que fue interrumpida por la crisis sanitaria, contando con el marco de diálogo social y sabiendo que se requiere una mayoría parlamentaria para hacerlo", dijo el secretario general de CCOO, Unai Sordo.