Fulminado. El titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, apartó ayer al coronel Diego Pérez de los Cobos de la jefatura de la Guardia Civil en Madrid, alegando "pérdida de confianza". La destitución del alto mando del instituto armado -que coordinó el dispositivo de seguridad del referéndum ilegal del 1-O en Cataluña- está relacionada con un informe enviado al Juzgado de instrucción número 51 de la capital, que investiga al delegado del Gobierno, José Manuel Franco, por autorizar las manifestaciones del Día de la Mujer, el 8 de marzo, cuando ya había casos de coronavirus. Ese mismo fin de semana también se celebraron en Madrid un congreso político de Vox en Vistalegre, con 9.000 cargos y afiliados, y un partido de fútbol del Atlético en el Wanda Metropolitano, con decenas de miles de espectadores

Pocas horas después, la titular del Juzgado, Carmen Rodríguez Medel, receptora del informe, citó a Franco como imputado para que comparezca telemáticamente el próximo 5 de junio.

Fuentes próximas a la Guardia Civil reconocieron que la destitución puede estar motivada por el informe, aunque no tanto por su contenido como por el hecho de que el coronel no comunicara a Interior que se iba a entregar a la jueza, pese a tratarse de un tema "delicado". Según esta versión, pues, la destitución estaría más relacionada con la falta de comunicación que con la investigación y con el fondo del informe, en los que el Ministerio no entra.

Otras fuentes consultadas precisaron que el coronel tampoco conocía el contenido de un informe redactado y entregado por los agentes en su función de Policía judicial.

Investigación

El informe incluye una investigación al director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, quien supuestamente "manejaba al menos tres días antes de la manifestación del Día de la Mujer datos que evidenciaban la gravedad de la crisis" del Covid-19, según el diario El Confidencial, que adelantó la noticia.

Pero Simón cree que el 8-M tuvo un efecto más bien "marginal" en la expansión del virus y aseguró que no alberga "ningún temor" a ser investigado.

Las fuentes descartan que la causa principal de la destitución esté relacionada con la polémica por la protección del chalé del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, en Galapagar, aunque sin negar que haya podido pesar en la decisión.

La destitución provocó la inmediata reacción del PP, Vox y Cs, que pidieron la comparecencia de Marlaska en el Congreso. El líder de los populares, Pablo Casado, lo llegó a calificar de "agresión" a la Guardia Civil.

También las asociaciones del instituto armado lanzaron duros reproches contra el titular de Interior por una decisión en la que algunas ven una "alarde de despotismo". Y le reclamaron que explique los motivos de la destitución de Pérez de los Cobos.

Jucil, asociación nacida de la plataforma Jusapol, se sumó a la petición de explicaciones, pero fue más allá al relacionar la fulminante medida con un intento de "proteger los intereses del Gobierno" en lo relativo a la investigación judicial por las primeras medidas ante el Covid-19, dado que el informe incluye "graves acusaciones contra Fernando Simón".

Pérez de los Cobos no es el primer mando del instituto armado al que destituye Grande-Marlaska por falta de confianza.

El 2 de agosto de 2018, a propuesta de la entonces secretaria de Estado de Seguridad, Ana Botella, cesó al coronel de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil Manuel Sánchez Corbí, a raíz de la filtración de una comunicación interna en la que Corbí informaba de que se había agotado la caja de fondos reservados correspondientes a la unidad.