Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), la formación fundada por el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol en 1974 y que en 2016 cedió el testigo políticamente al PDeCAT, presentó ayer un concurso de acreedores en el juzgado mercantil número 9 de Barcelona como paso previo a su disolución, explicaron fuentes judiciales a Europa Press.

Según avanzó el diario Ara, CDC ya entró en preconcurso a finales de diciembre de 2019 y tenía que presentar concurso de acreedores el 30 de marzo, pero la crisis del coronavirus provocó la paralización de la actividad judicial, y en consecuencia no ha podido hacerlo hasta ahora una vez se ha retomado la actividad. La deuda acumulada del partido es de 4,3 millones de euros, con su patrimonio comprometido por el pasivo hipotecario y el embargo de sus sedes por la sentencia del caso Palau.

CDC debe 2,1 millones de euros a CaixaBank, 1,5 millones al Banc Sabadell, y el resto al Banco Popular (actualmente Banco Santander) por créditos electorales, aunque esta deuda está en un litigio judicial en el Tribunal Supremo. Tras presentar concurso de acreedores, el juez deberá nombrar a un administrador concursal e iniciar la liquidación de CDC.

En abril, además, el Tribunal Supremo confirmó la condena a CDC a devolver 6,6 millones de euros por cobrar comisiones ilegales a través del Palau de la Música, una pena de la que se desentiende el PDeCAT al no considerarse "continuador" de la antigua Convergència. El 8 de julio de 2016, la antigua CDC bajó la persiana como partido activo en un congreso de clausura celebrado minutos antes de inaugurar el congreso fundacional de su partido heredero, el PDeCAT.