El delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, criticó ayer abiertamente el informe que presentó la Guardia Civil en la causa contra él por la manifestación del 8-M, al calificarlo de "chapucero" e "impropio" del cuerpo, ya que contenía "manipulaciones, medias verdades" e informaciones "sesgadas". Franco reconoció que está "muy satisfecho" por el sobreseimiento provisional del procedimiento y que, a pesar de que "tenía y tiene" un gran respeto por el instituto armado, se le han caído "los palos del sombrajo". "Dejaba mucho que desear", dijo sobre el informe. "Me ha decepcionado un poco, pero se ha impuesto la verdad", añadió. Y sin dudar de la "lealtad" de las fuerzas de seguridad, dijo que "en todo colectivo hay personas que no hacen con la misma brillantez su trabajo".