Las cenizas de los padres de Miguel Ángel Blanco -el edil de Ermua que fue asesinado por ETA en julio de 1997- descansarán con las de su hijo en el ourensano cementerio de Faramontaos (A Merca), desde este sábado, a las cinco de la tarde. La madre, Consuelo Garrido, había comunicado esta intención con motivo del traslado de los restos de su hijo a la localidad ourensana, el 23 de noviembre de 2007.

Miguel Blanco, padre del edil de Ermua, falleció el día 12 de marzo de este año en Vitoria. Su esposa, Consuelo Garrido, se desplazó posteriormente a Madrid para vivir con su hija, donde terminó falleciendo 21 días después tras contagiarse con el Covid-19.

Marimar Blanco gestionó la incineración de los restos de sus padres, para poder enterrarlos en el panteón familiar de Faramontaos, cuando terminara el confinamiento y fuera posible la comunicación entre Madrid y Galicia.