Josep Cusí, empresario, amigo y compañero de regatas del rey emérito pagó 269.000 dólares (240.000 euros al cambio actual) de los 467.000 dólares que costó la luna de miel que Don Felipe y Doña Letizia disfrutaron tras su boda, el 22 de mayo de 2004, y que les llevó a lugares como Camboya, las islas Fiji y Estados Unidos. Así lo reveló ayer el diario británico The Telegraph, que añade que el resto de la factura la costeó el rey emérito. La Casa del Rey ha rechazado hacer declaraciones al rotativo británico.

Según este medio, la luna de miel de los entonces príncipes Felipe y Letizia empezó en Jordania, adonde acudieron como invitados a una boda. Desde allí iniciaron un periplo que les llevó a Áqaba, en el país árabe, Camboya, Fiji, Samoa, California y México. Para preservar su anonimato, la pareja se registraba con el seudónimo de "señor y señora Smith". Pasaron por hoteles de gran lujo como el exclusivo Wakaya Resort en una isla privada de Fiji, el Raffles Le Royal, en la capital camboyana, o el Sheraton Denarau, también en Fiji.

De acuerdo con los documentos citados por el diario The Telegraph, 269.000 dólares de los 467.500 en total que costó el viaje, en junio del 2004, los pagó una empresa llamada Navilot, registrada a nombre de Josep Cusí. El medio británico recoge que el abogado del empresario ha declarado al respecto que Navilot era propietaria de "varios yates de la serie del Bribón con los que el rey Juan Carlos y Cusí habían competido". El representante añadió no tener conocimiento de otros usos de los bienes de la empresa.