La carrera por la presidencia del Eurogrupo ya está formalmente en marcha y competirán por ella, tal y como estaba previsto, la vicepresidenta económica del Gobierno español, Nadia Calviño, el conservador irlandés Paschal Donohoe y el liberal luxemburgués Pierre Gramegna. Tras semanas de rumores y de incógnitas, los tres candidatos formalizaron ayer sus respectivas candidaturas. La decisión sobre el futuro sustituto del socialista portugués Mário Centeno se tomará durante una votación en el Eurogrupo del 9 de julio.

Calviño fue la más madrugadora en confirmar su interés por presidir el Eurogrupo. El presidente Pedro Sánchez calificó de "honor", optar a "una responsabilidad que nunca ha ejercido España y que nunca antes ha desempeñado tampoco una mujer". Si la apuesta española sale adelante, la coruñesa se convertiría en la tercera española en ocupar un alto cargo en la Unión Europea, tras Josep Borrell (vicepresidente y alto representante de la UE) y Luis de Guindos (vicepresidente del BCE).

En la carta remitida por Calviño a sus colegas comunitarios, además de comprometerse a buscar una "unidad más necesaria que nunca" en la eurozona, identifica cuatro áreas de trabajo fundamentales para los dos años y medio que dura el mandato: la recuperación económica tras la pandemia, la revisión de las normas fiscales de la UE, el refuerzo de la eurozona y la mejora de la transparencia.

Además de Calviño también ha dado un paso al frente el conservador irlandés Paschal Donohoe, que figuraba en todas las quinielas como posible figura de consenso ante las discrepancias en cuanto al fondo de reconstrucción de 750.000 millones propuesto por la Comisión Europea; y el ministro luxemburgués. En todo caso, Calviño sigue siendo, según diversas fuentes, la "gran favorita" por su perfil y trayectoria profesional. El PP y Cs ya le han dado su apoyo público.