Felipe VI ensalzó ayer la aportación del Tribunal Constitucional (TC) a la consolidación de la democracia y a la articulación territorial del Estado, "conciliando su unidad y diversidad", por lo que reclamó apreciar a esta institución con "toda consideración y respeto". Para el monarca, la labor de la corte de garantías ha sido "enorme y valiosa".

El Rey presidió el acto de celebración del 40 aniversario del TC, al que asistieron su presidente, Juan José González Rivas, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, y los ministros de Justicia, Interior y Defensa.

"Todos podemos compartir la conclusión de que este Tribunal se ha constituido en un defensor eficaz de las garantías democráticas y, por ende, en un garante por antonomasia de nuestra democracia, de la democracia española", proclamó Felipe VI.

Al erigirse como "un instrumento de seguridad jurídica para la convivencia", el Rey incidió en el papel "central" y "clave" del TC durante el periodo "más largo de desarrollo social, político y económico de la historia de España".