El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respondió ayer a los ataques del PP acusándole de no querer pactar con el principal partido de la oposición al asegurar que está abierto a grandes acuerdos pero manteniendo a "cada actor político en el lugar donde le han puesto los ciudadanos con su voto".

Fue la respuesta de Sánchez, en la rueda de prensa conjunta con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, a las palabras del líder del PP, Pablo Casado, quien denunció su "hipocresía" y "cinismo" por decir que quiere pactos pero después afirmar que "nunca" pactaría con ese partido.

Casado aludía a una entrevista de Sánchez en el diario italiano Corriere della Sera, en la que, al ser preguntado por la posibilidad de una gran coalición con el PP, Sánchez señala que "nunca" ha pensado en pactar con los populares y recuerda el caso del Pasok, que "casi desapareció" al coligarse con la derecha en Grecia.