13 de julio de 2020
13.07.2020
La Opinión de A Coruña

Sánchez busca acercar posturas con otros países sobre el fondo europeo poscovid

El presidente inicia una minigira por los estados frugales y Alemania antes del Consejo del viernes - España avisa de que no aceptará 'troikas' para supervisar las ayudas ni recortes

13.07.2020 | 03:27
Sánchez, segundo por la derecha, junto a Conte, y los responsables del Centro de Arte Reina Sofía.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viaja hoy a La Haya, mañana a Berlín y el miércoles a Estocolmo, en una especie de sprint para intentar acercar posiciones sobre el fondo europeo poscovid antes del Consejo Europeo de los días 17 y 18 de julio. Después de escenificar su total sintonía con el primer ministro de Portugal, António Costa, y con el de Italia, Giuseppe Conte, Sánchez acude ahora a ver a los autodenominados frugales, el holandés Mark Rutte y el sueco Stefan Löfven.

Entre una y otra cita cenará en Berlín con la canciller Angela Merkel, presidenta de turno de la UE y cuyo papel en favor de un acuerdo valora mucho el Gobierno. La posición alemana fue clave para que la Comisión Europea presentase un paquete de ayudas ambicioso (500.000 millones de euros, más otros 250.000 en préstamos) y se confía también en su interlocución con los llamados frugales.

Según fuentes del Ejecutivo, Sánchez acude a ver a Rutte con un mensaje claro: que el fondo no es un instrumento de solidaridad del norte hacia el sur, sino una herramienta para que toda la UE salga rápido de la fortísima crisis económica provocada por la pandemia. El Gobierno español se niega a ver la discusión en términos estrictamente contables y subraya que lo que está en juego es el mercado interior de la UE.

La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, lleva semanas tratando de transmitir que los países del norte reciben menos ayudas directas de la UE pero se benefician mucho más del mercado interior. El 60% de las exportaciones suecas van al mercado europeo, el 6% del PIB de Países Bajos procede del puerto de Rotterdam, que abastece al mercado interior europeo; Alemania vende el 60% de su producción automovilística en la UE y así una "lista muy larga", decía en un desayuno informativo de Europa Press.

Pese a que el Gobierno no quiere hasta ahora hablar de concesiones el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ya ha presentado una propuesta que obligaría a ceder posiciones a todos. La propuesta incluye cambios sobre la condicionalidad de las ayuda, de manera que los programas nacionales de reformas tendrían que aprobarse por una mayoría cualificada de los gobiernos.

El Gobierno también estará muy vigilante con que no se recorte la Política Agrícola Común (PAC) y la Cohesión en el marco financiero plurianual (MFF), los presupuestos del periodo 2021-2027. El Ejecutivo se define como reformista y alega que sus objetivos de descarbonización y digitalización coinciden con los europeos, de manera que no le preocupa que otros Gobiernos quieran conocer sus planes, pero advierte de que no aceptará troikas ni mecanismos que ralenticen en el proceso y dificulten la ejecución de los fondos en un tiempo rápido.

Con todo, la condicionalidad no es el único caballo de batalla para el Gobierno español que, para empezar, se concentrará en que no se recorte el tamaño del fondo ni la distribución entre ayudas y préstamos.

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