El maratón veraniego de especulaciones sobre las negociaciones de los Presupuestos Generales del Estado para el 2021 apunta maneras. En Cs insistieron ayer que están abiertos a entenderse con el Gobierno para elaborar unas Cuentas públicas "responsables, centradas y moderadas". Una mano tendida que no ha gustado mucho en el PP. Sin embargo, dentro del Ejecutivo son cada vez más los que respaldan un pacto lo más amplio posible. El ministro de Consumo y coordinador federal de IU, Alberto Garzón, defendido ayer la necesidad de acordar con el mayor número de fuerzas posibles, contradiciendo a Pablo Iglesias.

En los últimos días ha quedado patente que dentro del Gobierno conviven dos formas diferentes de encarar la negociación. Gran parte del sector socialista aboga por construir unos Presupuestos "de reconstrucción" que cuente con el mayor apoyo posible. Sin embargo, Iglesias, líder de Unidas Podemos y vicepresidente segundo, vetó cualquier entendimiento con las formaciones de la derecha. Un rechazo que no ha impedido al portavoz adjuntos de Cs, Edmundo Bal, volver a ofrecer su mano tendida para negociar la ley de presupuestos.

"La responsabilidad está en manos del señor Sánchez, que tiene que presentar unos Presupuestos responsables, centrados y moderados", aseguró el dirigente liberal al ser preguntado en RNE sobre si el Gobierno podrá contar con su apoyo. Una hora antes, Garzón había defendido en el mismo medio la necesidad de "normalizar" el diálogo con todos los actores políticos para poder alcanzar "acuerdos con todo el mundo". Al contrario que Iglesias, el ministro de Consumo respaldó el entendimiento con la derecha.