El juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, instructor del caso Tándem, cuyo principal imputado es el excomisario José Manuel Villarejo y en el que se investigan las cloacas policiales, llevaba tiempo dándole vueltas a reabrir la pieza Carol archivada por el anterior instructor a instancias de la fiscalía. Se abrió por los audios grabados por el expolicía en los que se oye a la examiga del rey emérito Corinna Larsen contarle cómo el monarca pretendía utilizarla de testaferro para ocultar las comisiones que, según ella, había cobrado por el AVE a La Meca. Tras recibir diversos informes policiales y una petición de auxilio judicial suizo el magistrado ha reabierto la pieza y cita como imputados a la propia Corinna y al expresidente de Telefónica Juan Villalonga.

Tanto Larsen, que ya declaró ante la fiscalía suiza y la española, como testigo, como Villalonga comparecerán como imputados en la Audiencia Nacional el 8 de septiembre. También lo harán, pero un día antes, Villarejo y su socio, Rafael Redondo. Según consta en las actuaciones, el expresidente de Telefónica fue quien puso en contacto a Larsen con el expolicía.

El juez reabre la pieza para indagar en un encargo de Larsen a Villarejo sobre una persona de nacionalidad española que trabajaba como su asistente y que sospechaba que facilitaba información de ella a los medios. El magistrado quiere recabar todas las circunstancias que pudieran rodear a este hecho, "sin perjuicio de que ello nos pueda llevar a otros tipos de infracciones". El auto señala que Larsen mostró a Villarejo sus "inquietudes" sobre si su empleada estuviera "filtrando información sobre su vida privada", y proporciona al excomisario los datos que le pide. Este se jacta de contar con los "mejores especialistas del mundo" en este tipo de investigaciones. Si el encargo se materializó y se abonó alguna cantidad por ello, los hechos podrían ser constitutivos de cohecho activo y pasivo.

El magistrado aprecia "una posible actuación concertada, dirigida por un funcionario público en activo, Villarejo, que se lucra recibiendo importantes cantidades por diferentes encargos, para los que se valía de su condición de policía", punto en el que descansa la gravedad del encargo de "Larsen a Villarejo", que, "a través de las sociedades que integraban el llamado Grupo Cenyt, procedía a la obtención ilícita de información".