El independentismo catalán organizó un breve acto a las puertas de Lledoners antes de que ingresaran en prisión los cinco afectados por la orden de la jueza. Los presos se reafirmaron en el derecho a la autodeterminación y animaron a "persistir" y a "no abandonar" esta "lucha". Cuixart, incluso, llamó a los jóvenes a "desobedecer las leyes injustas" y a no temer ni la cárcel ni la "represión".

Turull, por su parte, abogó por la unidad independentista "sin esperar a que nos den garrotazos" y Junqueras sostuvo que el Estado les tiene "miedo" y por eso les "encierra".

El president Torra hizo una declaración institucional y exigió a Sánchez "parar las hostilidades" si quiere retomar el diálogo: "Quizás creen que con esta decisión han derrotado a alguien. Al contrario. Nos hacen más fuertes, refuerzan nuestras razones y nos invitan a prepararnos mejor para definitivamente dejar de ser prisioneros de un Estado autoritario que no acepta la voluntad democrática", aseveró.