18 de agosto de 2020
18.08.2020
La Opinión de A Coruña

Juan Carlos I está en Abu Dabi

El monarca voló directamente a los Emiratos desde Vigo el pasado 3 de agosto, según informa La Zarzuela tras quince días de incertidumbre - El país del Golfo carece de tratado de extradición con Suiza

18.08.2020 | 01:39
Juan Carlos I, junto al príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed bin Zayeb Al Nahyan, el 14 de abril de 2014, durante una visita oficial en la que se firmaron varios acuerdos bilaterales entre España y los Emiratos Árabes.

Desvelado el paradero de Juan Carlos I. Quince días después de que el monarca emérito anunciara su salida de España, la Casa del Rey informó ayer, a petición del Rey emérito, de que este se encuentra en Emiratos Árabes Unidos desde el pasado 3 de agosto. Punto final a dos semanas de especulaciones sobre la ubicación de Juan Carlos I tras su marcha debido al goteo de informaciones comprometedoras por sus supuestos negocios opacos en el extranjero.

"Su Majestad el Rey don Juan Carlos ha indicado a la Casa de Su Majestad el Rey que comunique que el pasado día 3 del presente mes de agosto se trasladó a Emiratos Árabes Unidos, donde permanece en la actualidad", sentencia el escueto comunicado que emitió la Zarzuela, que se mantenía en silencio desde que el Rey emérito comunicara su decisión de abandonar España por la repercusión pública de "ciertos acontecimientos pasados" de su vida privada y para facilitar a su hijo, Felipe VI, la tranquilidad y el sosiego que requiere el ejercicio de sus funciones.

La apertura de una investigación por parte de la Fiscalía suiza en relación con una donación de 65 millones de euros que Juan Carlos I habría hecho en 2012 a la empresaria alemana Corinna Larsen desencadenó una serie de informaciones que pusieron en el punto de mira la relación del monarca con Arabia Saudí, de donde presuntamente provenía el dinero.

Las indagaciones que se están llevando a cabo en el país helvético propiciaron las pesquisas de la Fiscalía del Supremo sobre posibles pagos de comisiones por la construcción del AVE que une las ciudades de Medina y La Meca, en Arabia Saudí, de las que podría ser beneficiario Juan Carlos I. Todo ello desencadenó la decisión de Felipe VI, de retirarle en marzo su asignación y renunciar a su herencia, dando por buenas las sospechas de corrupción.

El refugio árabe de Juan Carlos I, un país que tiene actualmente restringidos los movimientos a los visitantes por el coronavirus, presenta además una particularidad significativa en plena investigación judicial al Rey emérito. Emiratos Árabes Unidos tiene firmado desde el 2009 un convenio de extradición con España, pero carece de un entendimiento similar con Suiza, el país donde las pesquisas sobre el ex jefe del Estado están más avanzadas. Eso significa que en caso de que la justicia helvética solicitase la entrega del monarca emérito, esta no sería automática, sino que la decisión quedaría en manos de un tribunal emiratí. Es decir, podría haber extradición, pero el proceso sería más largo y complejo.

No obstante, el abogado de Juan Carlos I, Javier Sánchez Junco, aseguró el pasado día 3 que su cliente estará siempre a disposición de cualquier autoridad judicial que le pueda requerir, en vista de la investigación abierta por la Fiscalía del Tribunal Supremo para examinar si ha podido incurrir en alguna causa penal desde que dejó el trono. En la actualidad, el rey emérito no está imputado ni en España ni en Suiza.

En este mismo sentido, ayer, antes de hacerse público el paradero de Juan Carlos I, el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, lanzó un capote al rey emérito y aseguró que "no se tardaría ni un segundo en encontrarle" si fuera citado por la Fiscalía o por el Tribunal Supremo. "La justicia es igual para todos y todos tenemos derecho a la presunción de inocencia", sentenció Campos antes de recordar que el Monarca emérito es "alguien que no tiene ninguna causa abierta ni ningún señalamiento como investigado". Además, el Ministro pidió "evitar juicios paralelos que no llevan a nada".

La salida de España del Rey emérito, una decisión que se alcanzó tras múltiples reuniones entre La Zarzuela y La Moncloa, ha generado mucha polémica. Las primeras tensiones surgieron en el seno del Gobierno. Podemos reprochó al PSOE, su socio en el Ejecutivo, no haber sido informado previamente de lo que, consideraron, fue una "huida indigna" por parte de Juan Carlos I.

Los roces no se han producido solo dentro del Consejo de Ministros. El PSOE ha visto como en las últimas semanas los socios que sacaron adelante la investidura de Sánchez se han ido distanciando debido a la posición que han mantenido los socialistas respecto a la Monarquía. ERC, EH Bildu, Más País, Compromís o BNG han afeado la condescendencia de los de Sánchez con las decisiones de la Casa del Rey y, durante las últimas dos semanas, han exigido al presidente del Gobierno que informe sobre el destino al que había "huido" el Rey emérito. Unos datos que Sánchez aseguró desconocer en un primer momento y que, el pasado miércoles, tras mantener un encuentro con Felipe VI en el palacio de Marivent argumentó que correspondía desvelarlos a la Casa del Rey.

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