01 de octubre de 2020
01.10.2020
La Opinión de A Coruña
Pleno del Congreso

El Congreso aprueba la comisión sobre la Kitchen en medio de una gran bronca

Los grupos que apoyan al Gobierno y los populares se enfangan en acusaciones cruzadas de corrupción

01.10.2020 | 08:10
Mariano Rajoy y Jorge Fernández Díaz en 2016.

Vía libre a la creación de la comisión de investigación sobre la operación Kitchen. El pleno del Congreso aprobó este jueves su constitución por amplísima mayoría, pero sin ahorrarse lo previsible: una enorme bronca entre los promotores de la iniciativa, los grupos que sostienen al Gobierno, PSOE y Unidas Podemos, y el partido que se verá acorralado durante los meses en que permanezca abierto el órgano, el PP.

Los populares pudieron comprobar que la comisión de investigación puede convertirse en un martirio para ellos, porque ningún grupo se opuso a su creación, salvo ellos mismos. Hasta Vox votó finalmente abstención -como Ana Oramas, de Coalición Canaria-, por considerar que el caso es grave, y adelantó incluso que participará de manera "muy activa" en ella para defender el honor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La comisión salió adelante con 206 votos a favor, 88 en contra (los del PP y el diputado de Foro Asturias, integrado en el Mixto) y 54 abstenciones.

Ahora queda el paso de la constitución formal, cuando se elija la mesa del órgano y sus componentes, previsiblemente en las próximas semanas. De modo que la Cámara baja investigará, y al menos durante tres meses (prorrogables) el presunto operativo que montó Interior para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas con Jorge Fernández Díaz -ya imputado- al frente del departamento y Mariano Rajoy en la Moncloa.

El debate en el pleno fue muy bronco. Sobre todo en los careos iniciales entre los diputados Felipe Sicilia (PSOE) y Pablo Echenique (Unidas Podemos) y la parlamentaria del PP Ana Belén Vázquez. En el hemiciclo resonaron una y otra vez los diversos casos de presunta corrupción que señalan a los partidos: desde la 'Kitchen', la 'Gürtel', y la 'Brugal' que afectan al PP, a los 'ERE' del PSOE, o el 'caso Neurona' de Podemos. "La 'Kitchen' para tapar la 'Gürtel'. Una trama de espionaje y corrupción para ocultar otra trama de corrupción. La utilización del Estado para financiarse ilegalmente y después para tapar esa corrupción y esa financiación ilegal", resumió Sicilia.

"¡Todo medido, todo!"

"La 'Kitchen' para tapar la 'Gürtel'. Una trama de espionaje y corrupción para ocultar otra trama de corrupción. La utilización del Estado para financiarse ilegalmente y después para tapar esa corrupción y esa financiación ilegal", resumió Sicilia, quien incidió en que Pablo Casado "no es ajeno a esta trama de corrupción que afecta a su partido y por la que aún no ha dado explicaciones". El líder del PP podría ser llamado a declarar, como quieren los morados, igual que el expresidente Rajoy o la exministra y ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, que por el momento no han sido imputados.

"Hay que reconocerles que lo tenían todo muy bien ideado", sostuvo Sicilia. Primero, acusó al PP, montó "una trama corrupta para financiarse ilegalmente" (la 'Gürtel'); luego, montó un presunto operativo para "desprestigiar" al rival político (la 'policía patriótica'); después, ordenó espiar al extesorero Luis Bárcenas "para ocultar cualquier prueba que pudiera perjudicar al PP", y "como colofón", el Gobierno del PP acortó los plazos de instrucción para "ponérselo más difícil a los tribunales". "¡Todo medido, todo!", exclamó. "Lo que se espera de un partido político es que luche contra las tramas de corrupción, en lugar de crearlas", concluyó, apelando al PP a sumarse a la solicitud de creación de la comisión, para soltar lastre de su pasado político.

Echenique defendió más a las claras que comparezca Casado, como líder de un partido que "presuntamente se dedicó a estas actividades". Y "si se constata que era una política de partido, habrá que aplicar la Constitución", apuntó el portavoz de los morados. En concreto, señaló el artículo 22.2 de la Carta Magna, que indica que las asociaciones que persigan fines o utilicen medios tipificados como delito son ilegales.

"¿Pero qué broma es esta?", replicó Vázquez, indignada. Ella echó encima de los socios de gobierno los casos que salpican a sus partidos. Incluso personalizando en ambos, al hablar de Sicilia como "portavoz de los ERE" y de Echenique como "defraudador de la Seguridad Social". La diputada del PP reprochó a los grupos que sostienen al Ejecutivo que quieran "aniquilar" a la oposición, investigando a un Ejecutivo, el de Rajoy, de "hace nueve años", en lugar de dar el visto bueno a una comisión de investigación sobre la gestión de la pandemia del coronavirus.

"El PP no les va a permitir lecciones de honradez ni de moralidad porque carecen de ellas", sentenció, denunciando que las conclusiones de la comisión "ya están escritas" y recriminando a los impulsores de la iniciativa que no hablen del excomisario José Manuel Villarejo. "¿Sabe por qué? Porque le tienen miedo". Vázquez reclamó que se deje a los tribunales investigar la 'Kitchen', y que el Congreso se centre en el covid. La diputada fue también durísima en la tribuna.

"Por más que les pese y por más que griten, montaron la 'Kitchen' para tapar diez años de corrupción generalizada e institucionalizada y el lodazal en el que habían convertido la calle Génova", replicó Sicilia, acusando al PP de "haber llevado la podredumbre y la corrupción del despacho de Bárcenas al despacho del Ministerio del Interior".

"La basura siempre flota"

En el fiel de la balanza intentó colocarse Edmundo Bal, de Ciudadanos. El partido naranja tiene a gala que apoya todas las comisiones de investigación sobre corrupción, afecte a quien afecte. Por eso recriminó a PSOE y UP que vean "Kitchen' pero omiten ver Neurona". Pero, a su vez, también le indicó al PP que "admita errores, pida perdón" y se "responsabilice" de aquello que hizo su partido. Menos Casado, que quizá "no tenga nada que ver" con la 'Kitchen' pero "ya veremos qué pasa con Rajoy".

Sin embargo, sí sorprendió más la abstención de Vox. De un lado, Macarena Olona afeó al Gobierno que pretenda "arrastrar al PP barro", porque con ello saca "rédito político". Pero advirtió de que si los hechos que se investigan en la Audiencia Nacional se demuestran en sede judicial habrá de caer sobre sus responsables "todo el peso de la ley". Porque el caso, entiende la ultraderecha, es grave porque supondría "prostituir las instituciones del Estado y manchar el buen nombre de las Fuerzas de Seguridad del Estado". Vox justifica su abstención porque considera que los promotores carecen de "legitimidad moral", al pedir que se indague al PP y no a Podemos por su supuesta financiación ilegal.

Los demás grupos, aunque en tono más pausado que PSOE y UP, también fueron muy duros con los populares. "El reproche judicial no anula el político", avisó Aitor Esteban, del PNV. "La basura siempre flota", recordó Gabriel Rufián (ERC), que adelantó que su grupo intentará que sí comparezca Villarejo, cuya citación sí fue vetada en la comisión que se montó sobre la 'policía patriótica'. El PP "es el partido más corrupto de Europa", subrayó Míriam Nogueras (JxCat), quien no obstante advirtió de que conservadores y socialistas se tapan "mutuamente las vergüenzas", "arte" que practican siempre, dijo, con la Casa del Rey. Porque los escándalos que cercan a Juan Carlos I también se colaron durante el debate.

En la abstención, además de Vox, se quedó Coalición Canaria. "Que cierren este Congreso, que yo me voy", aseguró Ana Oramas, a la vista de la enorme bronca vista en el hemiciclo, parafraseando a la Mafalda de Quino, el genial dibujante argentino que falleció ayer miércoles. La formación nacionalista defiende que se pueda investigar la 'Kitchen', pero en unos meses, no ahora, cuando todos los esfuerzos han de estar volcados, a su juicio, en la lucha contra la pandemia.

Ya con el apoyo del pleno, podrá constituirse la mesa de la comisión —no ha trascendido qué diputado la presidirá— y elegirse a los parlamentarios que la conformarán. Su primera tarea será diseñar un plan de trabajo, un calendario y un listado de comparecientes. Además de Rajoy, Fernández Díaz o el exsecretario de Estado Francisco Martínez (también imputado, como el exministro), puede desfilar por ella Casado.

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