Un pinchazo de la Guardia Civil al teléfono de David Madí, uno de los miembros destacados del "estado mayor" de Puigdemont, interceptó una llamada del que fuera también hombre de confianza de Artur Mas a la tertuliana Pilar Rahola. La conversación refleja la presión de JxCat sobre el director de TV3, Vicent Sanchis, un episodio que revela la guerra que el partido de Carles Puigdemont libra con ERC por el control de los medios de públicos catalanes.

Madí, investigado por un supuesto tráfico de influencias, llama a Rahola para interesarse por una "crisis" entre la tertuliana y Sanchis. Un "casus belli", según Rahola, desatado después de que el director de TV3 le comunicase que perderá una de las tres apariciones semanales en la televisión pública. Rahola se autodescribe como "prácticamente la única que defiende el espacio" que representa JxCat y, en concreto, a Puigdemont. Lamenta que Sanchis no haya rectificado a pesar de la intervención directa de expresidente de la Generalitat y otros dirigentes de su entorno. Rahola informa a Madí que Puigdemont le transmitió lo siguiente: "Está claro que lo hicimos muy mal al principio, está claro que si ahora gobernamos, por la vía de ganar o por la vía de estar en el gobierno, lo primero que tenemos que controlar será este tema, y está claro que se lo haremos pagar a Sanchis". Rahola cree que ERC persigue su "muerte social" porque ya no puede "salir menos en la tele". Madí recomienda a tertuliana que acepte lo que le ofrece el director de TV3 y espere a las elecciones del 14 de febrero próximo.