Pablo Casado se ha puesto en manos del bufete de abogados del que es socio Albert Rivera para recurrir la ley de alquileres que aprobó el Parlament de Cataluña en septiembre. Los conservadores acuden al expresidente de Ciudadanos en su intento de tumbar la normativa que obliga a congelar o bajar los precios de los alquileres en aquellas zonas que tengan un "mercado tensionado".

Los populares contrataron al bufete Martínez-Echevarría & Rivera para recurrir la ley que sacaron adelante JxCat, ERC, los comunes y la CUP a principios de septiembre. El exlíder de Ciudadanos entró a formar parte del despacho de abogados tras la debacle electoral en las elecciones del 10-N y cambió el nombre del bufete -del que preside el consejo de administración- a mediados de septiembre. La decisión de Casado de recurrir la ley de alquileres se produce unas semanas después de que Sánchez e Iglesias acordasen llevar al Congreso, en un máximo de cuatro meses, un proyecto de ley de vivienda que permita poner tope al precio los alquileres. El proyecto permitirá convalidar la ley aprobada en Cataluña, por lo que el Gobierno no la recurrirá ante el Constitucional.