El panorama económico es tan incierto que las previsiones sobre las que se sustentan los Presupuestos Generales del Estado para 2021 pueden quedar desbordadas por los acontecimientos. Así lo reconoció ayer la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, al tiempo que defendía unas "cuentas extraordinarias", que afrontan en el Congreso su primer y crucial trámite. Las siete enmiendas a la totalidad que intentan tumbar el proyecto del Ejecutivo, pero que no prosperarán, son "una irresponsabilidad", a juicio de Montero. El anuncio de que EH Bildu respaldará el Presupuesto hizo redoblar las críticas del PP .

El Gobierno asume el riesgo de que sus previsiones macroeconómicas no se cumplan en el actual contexto de rebrote de la pandemia, tal como han advertido organismos como el Banco de España, la Autoridad Fiscal o la propia Comisión Europea. "Todos los analistas observan con preocupación la evolución de la pandemia a nivel internacional y la incertidumbre que ello conlleva para la economía", dijo ayer la ministra Montero. La titular de Hacienda constató la "recuperación progresiva de la economía española" en el tercer trimestre. "No obstante, esta crisis es dinámica y, por tanto, cualquier previsión se tiene que analizar desde esa prudencia, incluyendo posibles escenarios de riesgo, de empeoramiento o ralentización", añadió. También advirtió de que la recuperación será más lenta en sectores y territorios más afectados por la aplicación de las restricciones.

Durante su intervención en el debate de la siete enmiendas de totalidad presentadas por la oposición al proyecto de ley de Presupuestos, Montero criticó la "irresponsabilidad" de PP y Vox por presentar enmiendas de devolución contra el proyecto de Presupuestos y pidió a los grupos que faciliten su tramitación porque darán "certeza, confianza y esperanza" en la recuperación y permitirán canalizar los fondos europeos, aumentar la inversión y reforzar el estado de bienestar.

"Son unas cuentas extraordinarias por el contexto en el que nacen, por las cuantías que contemplan...y es urgente que el país pueda contar con ellos para levantarse y ponerse en pie", argumentó la ministra María Jesús Montero en defensa del proyecto de ley, después de repasar las partidas de gasto social, que representan el 53,7 % del total.

Pese a advertir de los riesgos sobre el crecimiento económico, la ministra de Hacienda defendió el proyecto presupuestario sobre la base de una previsión de crecimiento del PIB para el año próximo de hasta el 9,8%, tras el desplome del 11,2% estimado para este año. Para atajar las críticas que las formaciones de derecha ven en las subidas de impuestos del Gobierno, Montero explicó que cada una de las medidas sobre la renta afectarán a un número muy reducido de contribuyentes, en el mayor tramo de ingresos. "Ya sabemos que van a tirar de hipérboles, de hachazo o infierno fiscal", anticipó la titular de Hacienda.

El anuncio de Arnaldo Otegi de que EH Bildu votará a favor de los Presupuestos Generales y el aplauso casi simultáneo de Pablo Iglesias sacudieron el debate de las enmiendas a la totalidad de las cuentas. Ni una cosa ni la otra gustaron a parte de la oposición.

Los grupos parlamentarios decidirán hoy si tumban los Presupuestos e impiden su tramitación o no. Pedro Sánchez sabe que superará la votación y, a principios de enero, cuando las cuentas se aprueben de manera definitiva, tendrán el sí de todos los partidos que permitieron su investidura, incluidos los de EH Bildu y ERC.

Iglesias celebró que los cinco diputados abertzales vayan a votar favorablemente a las cuentas, un gesto con el que alejan un poco más de esa negociación a Ciudadanos. Ante la pregunta de si él ha negociado con Otegi, respondió que "la política es también el arte de lo que no se ve". Cuatro horas más tarde, en la tribuna, Pablo Casado recordó y repitió esa frase para aludir a los posibles acuerdos ocultos con EH Bildu. El líder del PP, como más tarde hizo Vox, lamentó que Sánchez vaya a sacar las cuentas con los partidos "que quieren destruir la nación española". "Decir que son Presupuestos de país cuando traen el sello de Bildu, de ERC y del partido más radical que forma parte de un Gobierno en la UE, como es Podemos, no es la mejor definición", contestó Casado a la ministra de Hacienda.

La crítica del PP y de Vox encontró un aliado en el PSOE. El presidente extremeño, Fernández Vara, lamentó que Bildu tenga que ser "relevante", lo que le provoca "una sensación dolorosa".