El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cree necesaria la reforma educativa impulsada por el Ejecutivo central frente a las protestas de ayer y esgrimió la Constitución ante las críticas a la eliminación en ella del castellano como lengua vehicular.

El jefe del Ejecutivo subrayó que es evidente que España necesitaba modernizar y reformar su sistema educativo. "Lo que queremos es modernizar y garantizar la equidad y la excelencia en nuestro sistema educativo", dijo.

Respecto a las críticas relativas a la eliminación del castellano como lengua vehicular, el presidente del Gobierno se remitió al artículo 3 de la Constitución. Sánchez recalcó además que el Gobierno considera que la pluralidad lingüística es un enorme activo para la sociedad española y, por ello, la nueva ley cumple el mandato constitucional de garantizar la enseñanza, la educación y el aprendizaje de las lenguas cooficiales.