Prorrogar la suspensión de los desahucios hasta mayo, en paralelo a la duración del actual estado de alarma. Esa será la posible vía de acuerdo entre los socialistas y Unidas Podemos para recomponer la unidad de acción, rota con la iniciativa de la formación que lidera Pablo Iglesias de presentar una enmienda a los Presupuestos, junto con ERC y Bildu, para impedir estos desalojos hasta el año 2023.

PSOE y Unidas Podemos intentan cerrar, otra vez, sus fisuras. Esta vez, tras un último choque que dejó más magulladuras de las previstas: el Ejecutivo había cerrado su proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) y se tenía que embarcar en la negociación, enmienda a enmienda, con los grupos. Pero el PSOE no esperaba que los morados firmaran una propuesta, por su cuenta, y con ERC y Bildu, para prorrogar la prohibición de los desahucios hasta el 31 de diciembre de 2022.

El movimiento se interpretó como "una deslealtad", pero ya desde el principio el Ministerio de Transportes que dirige José Luis Ábalos se abrió a una transacción. Los dos socios ya intentan buscar una salida mientras se enfría la vía Ciudadanos, mimada por la Moncloa, y Bildu se lanza al apoyo a las cuentas con la petición de Arnaldo Otegi a las bases de que respalden el acuerdo presupuestario.

Para el Gobierno esta es otra semana clave en la tramitación del proyecto de ley presupuestaria. Hoy arranca el debate y votación de las enmiendas en la Comisión de Presupuestos, paso previo a que el pleno del Congreso apruebe, la próxima semana, el dictamen para remitirlo al Senado. En estos días se afianzarán las alianzas y el perfil definitivo del texto. Pero en paralelo la coalición tiene que remover su último obstáculo.

Tras la reunión de la permanente de la ejecutiva federal socialista, Ábalos resaltó ayer que está dispuesto a abrir la mano, a negociar a lo largo de "esta semana" con Unidas Podemos para prorrogar el veto a los lanzamientos más allá de la fecha tope vigente, el 31 de enero. Esta cuestión en disputa se había abordado previamente en la reunión de primera hora, en la Moncloa, en la que se sientan Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y sus escuderos.

"Dada la extensión del estado de alarma, lo conveniente sería extenderlo", aseguró el ministro y número tres del partido. Es decir, que el PSOE está dispuesto a ampliar la prohibición todo el tiempo que dure la alarma, que expirará el 9 de mayo como máximo, y para ello ya están en marcha reuniones técnicas interministeriales. Ábalos insistió en que la "sensibilidad" del Ejecutivo en este asunto está fuera de toda duda, por ello el PSOE se abre a revisar la regulación y no pondrá pegas a atender la situación de personas vulnerables antes de que estallara el Covid, punto que para los morados es básico. La condición es preservar la "seguridad jurídica". El ministro aseguró que todavía está por concretar la fórmula para instrumentar esa ampliación, pero cree que debería quedar fuera de los Presupuestos porque es un "acto de Gobierno", al margen de las cuentas. Ello abre la vía a la aprobación de un nuevo real decreto ley. "No nos marca el camino la enmienda", insistían ayer desde el equipo de Ábalos.

En Podemos acogieron con agrado el movimiento del PSOE. Si se aviene a pactar y a extender la prohibición de ejecutar lanzamientos todo el tiempo que dure el estado de alarma, razonan en el partido morado, la enmienda firmada con ERC y Bildu "no tendría sentido" y decaería. La formación de Pablo Iglesias, no obstante, continúa recelosa porque aprecia reticencias en la parte socialista del Gobierno central. Respecto a la fórmula, Unidas Podemos no pone problemas a que se vehicule a través de un decreto, una vía distinta a la de las cuentas del año próximo.

Más allá de los roces internos que tensionan las costuras de la coalición, sigue abierta la polémica por el apoyo de EH Bildu a los Presupuestos. El líder de la formación aberzale, Arnaldo Otegi, anunció ayer que consultarán a la militancia sobre ese voto favorable y pidió a sus bases que respalden las cuentas públicas. Desmintió además que su posición respecto al proyecto presupuestario sea consecuencia de una negociación para el acercamiento de los presos de ETA.

Acaben apoyando o no las cuentas, Pablo Casado no cesa en sus ataques al Ejecutivo por el entendimiento con Bildu. "El fin no justifica los socios", avisó en la Cope el líder del PP a Sánchez tras señalar que "no hay ningún tipo de moral" en la actitud del presidente del Gobierno de primar la aprobación de los Presupuestos a los socios para "llegar a ese fin".

Inés Arrimadas tampoco se muestra muy conciliadora con el Gobierno. La presidenta de Cs aseguró que cada vez ve "menos probable" dar un 'sí' a las cuentas porque no recogen sus exigencias y porque "la parte radical del Gobierno se está imponiendo a la moderada". Respecto a Bildu, el PSOE mantiene su línea de defensa: no hay acuerdo con ellos. Ábalos mantuvo que el partido de Otegi es "un grupo parlamentario más", y como tal, si se muestra dispuesto a negociar enmiendas parciales es porque entiende la "gravedad" de la crisis "y no quiere obstaculizar" la tramitación de las cuentas.