Pedro Sánchez, y todos los miembros de su Gobierno, han evitado en todo momento pronunciar la palabra "dictadura" para referirse a Cuba. "Es evidente que Cuba no es una democracia", ha sido lo máximo que ha dicho el jefe del Ejecutivo. No obstante, para Pablo Casado es del todo insuficiente. El líder del PP quiere que Sánchez se pronuncie claramente y denuncie que el Gobierno de Miguel Díaz-Canel es dictatorial, sin ningún tipo de matices. Sin embargo, en el Ejecutivo de coalición se resisten, unos (los morados) más que otros.

"Repita conmigo, Cuba es una dictadura. No pasa nada por decirlo. Es lo mismo que haría cualquier demócrata", le ha instado Casado a Sánchez en un tono que, más que didáctico, iba cargado de reproches. En una visita a Melilla, el presidente de los conservadores ha insistido en varias ocasiones que el país caribeño "es una dictadura, no una democracia".

Acto seguido, Casado ha cuestionado el porqué de que Sánchez se niegue a calificarla como tal. "Tiene que explicarlo porque si no estaría dando un mensaje muy peligroso y es que con tal de permanecer en el poder es capaz de caer en la inmoralidad de negar un régimen dictatorial como el que asola a Cuba desde hace 62 años", ha sentenciado tras señalar que Sánchez no quiere provocar roces con sus socios de Unidas Podemos. Sobre los morados ha apuntado que "no aceptan" que se tache de dictadura a los regímenes que "les han financiado como Cuba, Venezuela o Nicaragua".

El Gobierno de coalición se resiste a llamar dictadura a Cuba Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: EP

La ambigüedad

La visión del Gobierno es completamente distinta. La vicepresidenta primera, Nadia Calviño, ha respaldado que Sánchez fue "muy claro" al apuntar que el régimen cubano no es una democracia. Más allá de eso, ha dicho, es mejor no poner "etiquetas a las cosas". "Hay que poner el foco en lo importante y el presidente del Gobierno fue muy claro ayer al calificar el régimen", ha resumido. En un comunicado que emitió el pasado martes el ministerio de Asuntos Exteriores, dirigido por José Manuel Albares, exigieron al Gobierno de Díaz-Canel respetar la libertad de manifestación.

La líder de Unidas Podemos y vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, también se ha mostrado ambigua antes las cuestiones sobre Cuba. Según ha dicho, la encargada de marcar los estándares sobre las democracias es la Organización de las Naciones Unidas. "Lo que me gustaría decir es que sigamos con muchísima atención lo que está pasando el pueblo cubano, que lo está pasando muy mal. Creo que nuestro país y la UE tienen que jugar un papel fundamental. Y se han de respetar, como digo siempre, los derechos humanos en todo el mundo, también en Cuba, y por supuesto la libertad de manifestación y de expresión", ha sentenciado la también ministra de Trabajo.

Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 y líder de Podemos, también ha rechazado el calificar a Cuba de dictadura: "Nos equivocaríamos si estuviéramos enzarzados en un debate que no contribuye a que la gente que vive en Cuba viva mejor. Quien quiera hacer política nacional con este tema, muy bien, pero yo no lo voy a hacer". Además, ha recalcado que la situación "absolutamente excepcional" que vive el país caribeño se debe al "bloque y embargo" que ejerce Estados Unidos desde hace 60 años.