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Pedro Armestre - Greenpeace
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Las imágenes recogen el impacto y la dimensión de la ola de incendios de agosto de 2025 en Ourense y Lugo. La crisis deja viviendas calcinadas, pueblos ennegrecidos, explotaciones agrícolas y ganaderas destruidas, negocios afectados y bosques y matorrales reducidos a cenizas, muchos de ellos integrantes de valiosísimos espacios naturales protegidos. Un impacto social, económico y ambiental muy difícil de recoger con una cámara de fotos. «Desde el aire, lo que se ve no es sólo tierra quemada: son hogares perdidos, paisajes convertidos en ceniza y un futuro que se apaga. Es un país en llamas y una emergencia que ya no podemos permitirnos ignorar: si no se invierte en prevención y gestión forestal, cada verano será peor que el anterior», ha declarado el fotógrafo Pedro Armestre, que ha trabajado en 20 campañas de extinción de incendios forestales en primera línea de fuego y es colaborador habitual de Greenpeace.
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