Junto a la curva de Guindibó, en Santa Cruz de Montaos (Ordes), Elvira presume de grelos: "Son los mejores del mundo". Es el mismo calificativo que les aplica Celsa a los suyos, apenas 30 metros más adelante en dirección a Santiago. Y También Aurora, que a cuatro kilómetros de allí, en Deixebre (Oroso), no escatima elogios hacia su verdura. Y como ellas, otra docena de vendedoras que se agolpan en los márgenes de la carretera Nacional 550 entre Sigüeiro y Ordes, los doce kilómetros con más vitamina K de la red viaria gallega. La ruta del grelo.

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Elvira, vendedora de grelos en la N-550 a sus 86 años: "Son los mejores del mundo"

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Elvira, vendedora de grelos en la N-550 a sus 86 años: "Son los mejores del mundo"

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Elvira, vendedora de grelos en la N-550 a sus 86 años: "Son los mejores del mundo"

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