No sólo quien se ponga al volante sin carné o con su saldo de puntos a cero se enfrenta a una multa, varias jornadas de trabajos en beneficio de la comunidad o a penas de cárcel. Los conductores que presten su coche a familiares o amigos que no tengan permiso de conducir o hayan cometido tantas infracciones que ya no les quede ni un punto también serán condenados a una sanción o incluso a varios meses de prisión. Los fiscales de Seguridad Vial de toda España reunidos ayer en Santiago han puesto sobre la mesa esta propuesta, que define a los autores de este tipo de delito como "cooperantes" y que fija la misma condena que para el autor.

Según cálculos de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, son más de un millar los conductores que todavía circulan por las carreteras gallegas pese a no haber sacado el permiso de conducir, a lo que hay que añadir la quincena de automovilistas que pierden cada semana el carné en Galicia tras agotar su saldo de puntos. Ahora no sólo ellos estarán en el punto de mira de la Fiscalía. Quienes dejen el coche a sus hijos, parejas o amigos que no tengan carné, hayan perdido todos los puntos o tengan el permiso retirado por decisión judicial serán castigados a la misma pena que el autor del delito. Es decir, una multa económica y trabajos en beneficio de la comunidad e incluso penas de cárcel de entre tres y seis meses.

"No caben atenuantes. Aquellos que con conocimiento (de la situación de quien se pone al volante) dejen su vehículo, también serán condenados como cooperantes necesarios para la comisión del delito", propusieron los fiscales de Seguridad Vial que asistieron en Santiago al congreso inaugurado ayer por el director de la DGT, Pere Navarro, y que concluirá hoy.

Desde la reforma del Código Penal en materia de Tráfico, en diciembre de 2007, los fiscales de Seguridad Vial en Galicia ya dictaron condenas contra padres y parejas por haber autorizado la conducción a familiares que no tenían el carné de conducir.

Quitar el arma con la que se delinque. El vehículo, en los delitos contra la seguridad vial. Esa es la propuesta que también hicieron los fiscales de Seguridad Vial de toda España reunidos ayer en Santiago. El decomiso del coche, que como en el caso de los confiscados a mafiosos y narcos son vendidos en subasta, ya se aplicó en los últimos dos años a centenares de automovilistas juzgados en A Coruña, Badajoz, Navarra o Sevilla. En la actualidad, el decomiso del vehículo sólo se propone para los conductores condenados por imprudencia temeraria, pero los fiscales pretenden aplicar la misma pena a los automovilistas multirreincidentes.

La Fiscalía también se propone poner fin a la paradoja que supone condenar a un conductor sin carné a la retirada de puntos. Por ello, los fiscales de Seguridad Vial defienden la obligación de ir a la autoescuela para aquellos que se pongan al volante sin haber sacado el permiso de conducir. Así como para los casos de conductores con problemas relacionados con el alcohol o las drogas, la asistencia a programas de rehabilitación.

Los alcaldes y los concejales también estuvieron en boca de los fiscales de Seguridad Vial. ¿El motivo? La falta de voluntad de la mayoría de los municipios que disponen de Policía Local a notificar a la DGT las sanciones que acarrean pérdida de puntos. Una negativa que, según advierten los fiscales, puede suponer un delito de prevaricación omisiva. La pena acarrearía desde la multa y la suspensión de empleo y sueldo hasta la inhabilitación. En Galicia, de los 136 concellos con Policía Local, tan sólo 30 descuentan puntos por infracciones en los núcleos urbanos -ocho en la provincia de A Coruña, uno en Lugo, nueve en Ourense y doce en Pontevedra-.