Dos jóvenes fueron detenidos ayer en Lugo por una falsa amenaza de bomba que obligó a desalojar la estación de autobuses de la ciudad. El subdelegado del Gobierno en Lugo, José Vázquez Portomeñe, desvinculó las dos arrestos con los dos detenidos el pasado fin de semana en la zona por su vinculación con Resistencia Galega. "Se trata de un tema singular, sin conexión con los independentistas detenidos", concluyó.

Uno de los dos jóvenes detenidos ayer pasará hoy a disposición judicial por un delito de "amenazas graves", mientras que el otro fue puesto en libertad después de tomarle declaración. Según informaron fuentes policiales, los arrestados tienen poco más de veinte años y son gallegos, uno natural de la localidad lucense de Monforte de Lemos y otro de Ourense.

Los hechos comenzaron a las 09.18 horas de ayer con una llamada al servicio de emergencias de 091 de la Comisaría de Lugo procedente de la consigna de la Estación de autobuses lucense, en la que el interlocutor comunicaba que habían depositado dos mochilas con un "artefacto explosivo" que detonaría "en tres horas". Los agentes procedieron al desalojo y acordonamiento de la zona, donde se creó un perímetro de seguridad, en el que también colaboró la Policía Local para regular el tráfico. Además, se desplegaron unidades especiales, guías caninos y técnicos en desactivación de Eexplosivos, (Tedax), solicitados a la Jefatura Superior de Policía de Galicia.

A la llegada de unidades especiales, los agentes realizaron una inspección, por parte de Guías Caninos, en la consigna, centrándose en las mochilas sospechosas. Posteriormente, los Tedax procedieron a comprobarlas con resultado negativo, ya que no existían explosivos en su interior, y se trataba de dos bolsas de basura negras con ropa.

Con los primeros datos obtenidos en el lugar y entorno de los hechos, la policía consiguió una descripción pormenorizada de los presuntos autores de la falsa amenaza, que permitió identificarlos y detenerlos sobre las 11.20 horas.

Tras el arresto finalizó el dispositivo desplegado, se restableció la normalidad en la zona de la estación de autobuses, cuyas instalaciones permanecieron desalojadas durante unas dos horas desde de que dos jóvenes dejaron las bolsas de plástico en la consigna y advirtieron a los empleados de que eran artefactos que iban a estallar.

El empleado al que los dos individuos trasladaron la amenaza eludió entrar en detalles, pero confirmó que se trataba de dos jóvenes, que se dirigieron a él "en castellano". Otra trabajadora precisó que avisaron "por megafonía" del desalojo. "Salgan todos, vino la Policía y ya nos echó a todos", añadió.

El gerente de la Estación de Autobuses de Lugo, Luís Abelleira, apuntó que no era la primera vez que sucedía algo así, aunque apuntó como novedad en este caso que los individuos lo hicieran a "cara descubierta" y no por teléfono. Sobre el desalojo comentó que se desarrolló de modo "normal", y "a los tres minutos de hacer la denuncia ya estaba la Policía dentro".