La flota del cerco de Galicia, que celebró ayer asamblea en la sede compostelana de la Federación Galega de Confrarías de Pescadores, se suma también a las reclamaciones y protestas expresadas por el resto de la flota de bajura y de artes menores contra el reparto por segmentos de flota de las cuotas de algunas de las especies, como el jurel, aprobado por el Gobierno en funciones el pasado mes de noviembre y que entienden que beneficia y "blinda" los intereses de la flota de arrastre.

Así, los cerqueros gallegos -como preparación de la reunión que el próximo jueves celebrarán en Santander las distintas federaciones de cofradías de pescadores del Cantábrico Noroeste- analizaron la situación que plantea a la pesca artesanal la última orden publicada por la Secretaría General del Mar y que les afecta especialmente en el caso del jurel, que "es especie objetivo para este sector y que en algunos casos representa hasta el 80% de sus capturas y sus ingresos" según precisó ayer el presidente de la Federación Galega de Confrarías, Benito González.

El reparto "aprobado por el Gobierno en funciones", según indicó a este diario Xan M. López, el secretario de la federación de cofradías de Galicia, establece un cupo de "casi el 50%" de las cuotas para la flota de arrastre, mientras que el cupo restante se reparte entre las demás modalidades de pesca de bajura, como el cerco, palangre de fondo, rasco, volanta o artes menores.

Esta situación se interpreta desde el sector del cerco y el resto de las modalidades de la bajura y la pesca artesanal como "blindar los intereses del arrastre", que cuenta en todo el Cantábrico Noroeste con 86 barcos frente a los más 4.500 que suma la bajura en ese caladero y de los que 4.200 son gallegos", según las cifras ofrecidas ayer por el secretario de los pósitos gallegos.

Entre los acuerdos adoptados ayer por la asamblea del cerco de Galicia se encuentran proponer y elaborar un plan plurianual de gestión de la pesquería del cerco para el Cantábrico-Noroeste que enlace con los de otras flotas como las de artes menores, rasco, volanta y palangre de fondo para "reformular el reparto que dejó hecho el anterior Gobierno".

Es decir, la pretensión es "invalidar" tal reparto de posibilidades de pesca y establecer planes plurianuales de gestión que atiendan "las necesidades de estas pesquerías en función de su importancia socioeconómica" y de la "dependencia" de determinadas especies para las flotas afectadas.

Recurso

Además, en la asamblea que ayer reunió al cerco gallego también se acordó presentar recursos contencioso-administrativos ante la Audiencia Nacional para tratar de "paralizar la ejecución de las últimas órdenes publicadas" por el Gobierno el pasado mes de noviembre sobre el reparto de posibilidades de pesca.

Más allá en sus demandas, pretenden que el nuevo Gobierno surgido de las elecciones del 20-N "reformule" todas las órdenes aprobadas desde 2010, que comprometen el reparto de algunas especies incluso hasta 2013.

Por último, en la asamblea se acordó apoyar todas las movilizaciones que se llegaran a plantear contra estos criterios de reparto establecidos por la Secretaría General del Mar cuando, como esperan, se inicien o desarrollen negociaciones sobre estos asuntos con los responsables pesqueros del nuevo gobierno español.