19 de octubre de 2012
19.10.2012

Feijóo: "El pueblo gallego es inteligente y sabrá entender los recortes"

"Después de 30 años, siempre hay que hacer ajustes pero no que signifiquen una involución del Estado autonómico al central. No lo aconsejo", afirma Feijóo

22.10.2012 | 06:17

La cita es a las 14 horas en Monte Pío, la residencia presidencial de la Xunta, pero Alberto Núñez Feijóo (Os Peares, 1961) llega media hora después. El candidato del PP a la reelección camina con brío hacia su despacho encendiendo, uno tras otro, los interruptores de las luces a medida que avanza. Es un despacho pequeño y con grandes vistas a la ciudad compostelana. Está poco usado. Destaca un cuadro de Labra. Parece no sonarle el nombre del pintor coruñés. Sobre la mesa de trabajo, varios libros, la mayoría de los cuales reconoce no haber leído: uno de Amin Maalouf, la poesía de Lois Pereiro, la primera novela de Domingo Villar e ¡Indignaos!, de Stephane Hessel: "Esto es de cuando empezó la broma del 15-M", dice. Una fotografía ampliada de su niñez descansa como un folio en la mesa baja frente al sofá donde se sienta para la entrevista. Después de la sesión de fotos, da muestras de tener prisa. Quiere acabar cuanto antes para ir a correr antes de almorzar.

–Alguna encuesta le ha augurado hasta 41 diputados, tres más que ahora, ¿satisfecho?

–Estamos ilusionados en conseguir la mayoría absoluta en un momento complejo. Tenemos que continuar el camino iniciado hace cuatro años, que no es fácil. Creo que Galicia no va a propiciar volver a las políticas que nos trajeron a la crisis, por eso el dato positivo de las encuestas.

–Es un momento muy difícil y hay un gran descontento.

–Ningún enfermo está contento cuando conoce su enfermedad, sobre todo si está grave. Es lógico que la gente esté decepcionada por la situación. Es normal, hemos de entenderlo, pero hay que luchar para solventar los problemas de nuestra economía.

–Protestas de indignados de todos los sectores en cada mitin: el naval, los afectados por las preferentes, ganaderos, agricultores, los trabajadores de Alcoa...

–Ya sabemos que los problemas están ahí, lo importante es trabajar para solventarlos. Ocho años mirando para otro lado siempre pasa factura. Ocho años negando problemas de salud cuando son tan graves al final se deteriora mucho más la salud del paciente. Lo importante es que Alcoa tiene el compromiso del Gobierno de España de mantener los precios de la energía para que pueda seguir siendo competitiva y Navantia, un contrato: desde hace seis años no tenía.

–¿Por qué no muestra el contrato de Pemex, como le han pedido?

–Más no puedo hacer. Esos contratos están siempre sometidos a cláusulas de confidencialidad. La pregunta es ¿a quién le interesa que no se hagan esos barcos? El problema es la clase política que tenemos.

–Los ciudadanos tienen una pésima opinión de los políticos y de los partidos, incluido el suyo.

–De momento a nosotros...

–No me refiero solo a Galicia.

–Ya, pero yo hablo de Galicia. Que se diga que Galicia no cumple el déficit cuando estamos auditados por el Ministerio de Economía socialista y por el consejo de Política Fiscal y Financiera...

–Un informe del Consello de Contas le atribuye un déficit oculto de 400 millones en el presupuesto de 2010.

–No hay un informe, hay un borrador que no está aprobado. Llamarle informe a un trabajo de campo... El criterio de cierre de contabilidad es igual en todos los ejercicios. ¿Quién se cree que hemos sido capaces de tener en 2011 un déficit público de 1,6%, cuando además, tuvimos que imputar 400 millones del año 2010. ¿Porqué hay tanto interés en desacreditar el déficit público de la comunidad? No se dirá que tenemos doble contabilidad por ser del PP.

–Promete llegar al déficit cero en esta legislatura.

–Y crecimiento económico.


–¿Se pueden hacer esas promesas en un momento como el actual, con los peores augurios?

–No es una promesa. Es un compromiso de todas las autonomías.

–¿Le parece que el electorado cree ese tipo de cosas?

–A mí el electorado me creyó en 2009 y pretendo que me vuelva a creer en 2012. Dije que Galicia no iba a entrar en quiebra y hoy Galicia es la comunidad más solvente de España. Otras comunidades están necesitando ayuda mensual para pagar las nóminas. Si hoy estuviésemos intervenidos, no tendríamos el mismo autogobierno, y no seríamos libres y autónomos.

–¿Teme que el partido de Mario Conde le saque votos al PP?

–Los gallegos son muy inteligentes.

–¿Y le da miedo la abstención?

–En Galicia siempre hay dudas sobre la abstención y, al final, es de las comunidades que más vota. En 2009 votó el 71%. Cuanta más gente acuda a votar, más posibilidades tiene el PP de conseguir mayoría absoluta. Confío en mi pueblo porque lo conozco, porque trabajé para él y porque en estos cuatro años tuvimos un interés mutuo en hacer las cosas bien.

–Presume de buen gestor y de ser el primer político en haber hecho recortes, ¿el electorado lo entenderá?

–Galicia es la comunidad autónoma que menos recortes ha hecho. No hemos bajado el sueldo de los funcionarios, cuando varias comunidades lo han hecho, entre otras Andalucía, que bajó 3.000 euros a cada funcionario. Estamos haciendo hospitales, hemos creado 6.000 plazas públicas de servicios sociales, las universidades tienen un plan de financiación hasta 2015, no hemos subido las tasas universitarias, estamos atendiendo a los inmigrantes cuando la mayoría de las comunidades autónomas ya no los pueden atender. Es la comunidad que menos ajustes ha tenido que hacer. ¿Por qué? Porque hemos hecho una política de menos gasto en la Administración y altos cargos y más en los ciudadanos. Que se me diga si hay otra comunidad autónoma que haya hecho menos recortes que Galicia.

–"Galicia paga y Cataluña pide", suele decir usted. A Artur Mas no le ha gustado nada.

–Galicia está pagando sus facturas y Cataluña, como otras comunidades, ha pedido ayuda al Gobierno de España para poder pagar las suyas. No es una crítica, es una crónica de lo que está ocurriendo.

–Cataluña, como Madrid o Baleares, son las comunidades más recaudadoras y son las que más aportan al sistema de financiación de las autonomías. Galicia ha sido una comunidad tradicionalmente subsidiada.

–Para nada. ¿Desde cuándo se hace la cuenta, desde los años sesenta?

–No va a remontarse al franquismo, eso es trampa.

–No, no no. No caigamos en el error, ¿dónde se ha invertido más, dónde se han puesto más industrias? ¡No, hombre, no! La trampa es decir que España vive del subsidio de dos o tres comunidades autónomas. Eso es la negación de España. Es como si en Galicia decimos que A Coruña y Vigo necesitan más inversión porque aportan más al PIB gallego. Así, ¿cómo construimos Galicia?

–Su actual gobierno es más de gestores que de políticos. Si gana, ¿repetirá la fórmula?

–No concibo un político que no sepa gestionar, sobre todo en tiempos de escasez. Eso de que un político no tiene por qué saber de gestión es peligrosísimo. Zapatero llegó a la Moncloa en 2004 sin haber gestionado un euro público en su vida y cuando se fue en 2011 la situación de España no tenía nada que ver. No creo en los políticos que van a aprender a los cargos sino en los que tienen conocimientos y capacidad de gestión. Para ser conselleiro se necesita tener un currículo, no solo estar afiliado a un partido.

–Estas elecciones son una reválida para usted y para la política de recortes de Rajoy.

–A las reválidas hay que presentarse, y Rajoy no se presenta a esta convocatoria; yo, sí. Él ya ganó unas elecciones con un refrendo histórico.

–Cultiva mucho la imagen, ¿dónde cree que tiene mejor imagen, en Galicia o en Madrid?

–¿Qué significa cultivar la imagen? ¿Conceder entrevistas? Yo estoy a disposición de la gente.

–¿Dónde tiene mejor imagen?

–Nunca me presenté a unas elecciones en Madrid. Me votaron en mi tierra la primera vez que me presenté y me dieron mayoría absoluta.

–Después de la marcha de Esperanza Aguirre, es el político mejor situado para suceder a Rajoy.

–Si todavía no sé si voy a ganar la Xunta de Galicia, imagínese hablar de cosas absolutamente ficticias. Estoy aquí y vamos a ver si consigo otra mayoría absoluta en plena crisis económica. Y vamos a ver si los gallegos consideran que hemos hecho un buen trabajo o quieren volver a las políticas que han llevado la crisis.

–¿Visto lo visto, alentaría hoy una fusión de las cajas gallegas?

–Intentaría por todos los medios mantener una entidad financiera en Galicia.

–NCG necesita 7.000 millones.

–¿Cuántos bancos necesitan ese dinero? El banco no es el que necesita ese dinero, sino que es para tapar los agujeros que dejó la gestión de las cajas.

–El juez ha llamado a declarar a sus gestores en plena campaña.

–Solicité al gobernador del Banco de España por escrito en octubre de 2011 que devolviesen sus indemnizaciones y el gobernador „socialista„ del Banco de España aún no me ha contestado. Le agradezco mucho a los actuales gestores del Ministerio de Economía y del Banco de España que pidan cuentas por cobrar unas indemnizaciones que en mi opinión no estaban a la altura de la gestión y de la situación de las cajas cuando dejaron de ser sus directivos.

–¿Cree necesario repensar las competencias de las autonomías?

–Yo creo que, después de treinta años, siempre hay que hacer ajustes pero no que signifique una involución del Estado autonómico al Estado central. No lo aconsejo, me parecería añadir ahora una crisis política a los graves problemas que tiene España. Otra cosa es revisar duplicidades, ver cómo ahorrar en la estructura burocrática y organizativa del Estado.

–¿Pediría más competencias para Galicia o renunciaría a alguna?

–Tenemos una competencia discutible, porque se planteó mal, que es la competencia en Administración de Justicia, y creemos que es necesario repensar cómo gestionarla, porque el Gobierno central decide y la comunidad autónoma paga. Y eso, con la ley Caldera de la dependencia se creó un agujero en las arcas públicas y una gran decepción en las familias.

–¿Cuando oyó eso de "las leyes, como las mujeres, son para violarlas" cómo se quedó?

–Los políticos que dicen cosas así tienen que dimitir y él [José Manuel Castelao, presidente del Consejo de la Ciudadanía Española en el Exterior] lo hizo inmediatamente. Otros políticos están imputados y siguen dando mítines. Por lo que se ve, el código ético de los políticos varía: él cesa ante una manifestación impropia y otros, con una imputación judicial, siguen.

–¿Qué leyes y qué medidas „excluyendo los recortes„ de su mandato destacaría?

–La ley de Universidades, la de inclusión social, en los aspectos sociales y en los económicos, la ley de disciplina presupuestaria. Hemos sido la primera comunidad en hacerla y el Estado la ha copiado exactamente.

–¿Hasta cuándo no tendrá acceso por tren el nuevo puerto exterior?

–De acuerdo con los datos de la Autoridad Portuaria, hasta el año 15 o el 16. En este momento se ha dado prioridad el acceso viario y después habrá que proseguir con el ferroviario. El puerto interior de A Coruña tardó unos cincuenta años en hacerse. Ahora se ha hecho un puerto al límite de la técnica en nueve. Recuerdo que en 2004, en el Consejo de la Autoridad Portuaria, el Gobierno socialista [de Zapatero] votó en contra del puerto exterior y recuerdo también que incluso planteó la posibilidad de recurrir la decisión de la Autoridad Portuaria.

–¿Qué futuro tiene Alvedro en el sistema aeroportuario único que defiende?

–No repetir vuelos internacionales y establecer vuelos compatibles en los nacionales.
–¿Sigue pensando que el matrimonio es una institución poco democrática?

–Es una vieja reflexión de Roca Junyent. En un matrimonio, donde solo hay dos partes, o hay unanimidad o una parte se impone a la otra. Es una idea interesante.

–Vaya, que no hay quién le case.

–¡No!

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Elecciones Generales 2019

Domingo 10 de Noviembre de 2019, España

Congreso de los Diputados