04 de julio de 2013
04.07.2013
Entrevista - Parte II

Pablo Crespo: "Estoy dispuesto a dar nombres de gente del PP y del PPdeG"

Hoy, segunda parte de la entrevista en exclusiva a Pablo Crespo, exsecretario de Organización del PPdeG en los 90 y uno de los principales implicados en la Gürtel.

04.07.2013 | 11:18
Pablo Crespo, durante la entrevista

Tras pasar tres años en prisión por su imputación en la trama Gürtel por cohecho, fraude, blanqueo y tráfico de influencias, y un año en libertad, el que fue secretario de Organización del PPdeG entre 1996 y 1999 rompe su silencio. Pablo Crespo sostiene que la financiación irregular en los partidos es una práctica generalizada en España. Advierte de que hay dirigentes del PP "muy nerviosos" tras el encarcelamiento de Bárcenas y, por su parte, adelanta que está dispuesto a "dar nombres" de responsables y aportar pruebas de supuestas irregularidades y que sea el juez quien "decida la relevancia penal".

¿Quién se echaría a temblar en el PP y el PPdeG si usted cuenta todo lo que sabe?
–Ya han pasado muchos años de mi época del PPdeG y muchos de los protagonistas por desgracia ya no están vivos, y además de alguno yo nunca diría nada que pudiera hacerle daño. Siempre he sido muy discreto pero he pasado por una experiencia muy dura, 1.090 días en prisión, porque allí se cuentan los días. Hay que hacer una reflexión sobre la financiación de los partidos. Ahí está la clave de todos los males. Gürtel y el caso Bárcenas son una cortina de humo.

¿Existe financiación ilegal de los partidos en España?
–Cuando menos existe financiación irregular y no ha cambiado en los últimos años. Lo conozco bien por haber formado parte de la estructura y ésta sigue siendo la misma.

¿En qué consistía?
–No vamos a ser tan cándidos como para pensar que los empresarios hacen donativos a los partidos solo porque les apetece. Es a cambio de algo. Además están las condonaciones de créditos.

¿Se amañaban adjudicaciones de contratos públicos?
–Yo nunca oí "yo te doy esto y tú a cambio me adjudicas...". Eso suena mal.

¿Se solucionaba en la Xunta?
–No era mi misión. Yo no tuve jamás capacidad de adjudicación. Y no voy a decir más porque sería una irresponsabilidad por mi parte. Solo digo que hay que abrir un debate profundo sobre la financiación de los partidos en España.

¿Esta supuesta financiación irregular se hace con conocimiento de los máximos dirigentes de cada partido: Rajoy y Rubalcaba?
–No tengo ninguna duda. Ningún político, ningún empresario lo reconocerá. Es el día a día. Los partidos necesitan dinero y se buscan la vida. ¿Bárcenas ha hecho todo sin que nadie lo supiera en el PP? Nos quieren hacer pasar por tontos.

¿Los 21 millones de pesetas que usted entregó en Génova y que aparecen en los papeles de Bárcenas formaban parte de esta financiación irregular?
–Era dinero no declarado. Dinero en negro. Yo lo anoté en las cuentas no oficiales del PPdeG y cuando me marché entregué una copia a Fraga, Cuiña y Alvaro Lapuerta. El PPdeG tenía un crédito de 200 millones de pesetas con la Caja de Ahorros de Vigo, y ésta condonó una parte importante y el resto como no podíamos pagarlo lo asumió la dirección nacional y el PP gallego se lo iba pagando poco a poco. Los 21 millones de pesetas que yo entregué formaban parte de ese pago.

¿Cuánto podía ingresar el PPdeG en financiación en B al año?
–Más de 200.000 euros seguro. Depende de si había elecciones y de qué elecciones. En unas autonómicas, un partido como el PPdeG o el PSdeG podía gastar entre 3 o 4 millones de euros en cuatro meses de precampaña y campaña. Y la mitad fácilmente era dinero negro.

¿Y esto pasaba en el PPdeG pero también en el PP y el PSOE?
–Así es.

¿Es ilegal?
–Cuando yo llegué al partido había una práctica y yo seguí con ella. Aquello era un desbarajuste. Y había donaciones que nunca llegaban a la sede regional del partido.

¿Quiénes eran los empresarios gallegos que nutrían las arcas del PPdeG?
–A mí no se me preguntó en sede judicial, si no hubiera contestado con mucho gusto. De mi etapa, ya está prescrito. Así que no diré los nombres y no voy a perjudicar solo por perjudicar.

¿Hubo narcotraficantes que financiaron al PPdeG?
–Ni un céntimo en mi etapa, y creo que después tampoco. Antes, en los ochenta, el sostenimiento del partido venía de algunos contrabandistas. Había muy poca economía.

¿Filtró usted las fotos de Feijóo con Marcial Dorado?
–Absolutamente falso. Sé que se dice por ahí. Ni conozco al señor Dorado ni a Feijóo. Que quede claro.

¿Le consta que se estaban buscando esas fotos?
–No sabía que existían. Algo de tantos años... Aquí parece que todos tienen muertos en el armario. Hacer daño es muy sencillo. ¿Con quién se relacionaba usted en aquella época? Yo a través de José Cuiña conocía al director xeral de Obras Públicas que hoy es el conselleiro Agustín Hernández. Lo cual no quiere decir que hubiera algo raro. O Alfonso Rueda que era el presidente de Nuevas Generaciones. ¿Qué me conocieran implica algo?No.

¿Hubo sobresueldos en el PPdeG en su etapa de secretario de Organización?
–Había complementos pero no estaban establecidos de forma periódica. De los sobresueldos del PP nacional ya oí hablar de ellos en 1991.

¿Los del PPdeG se declaraban?
–Era dinero B.

¿Qué dirigentes lo recibían y a cuánto ascendían?
–No daré nombres. Sería muy sabroso. Había dirigentes que cobraban 600 euros y otras hasta 2.000 euros. Y a mí me han dicho que siguieron existiendo después de irme yo.

Se presenta como una víctima de una batalla entre partidos, pero no es una víctima del todo inocente...
–Hay cosas que no hemos hecho bien y tenemos que responder de ellas, pero nuestro procedimiento quizás sea el más sucio jurídicamente hablando de los últimos años en España, y no hablo solo de los delitos de Garzón. Cuando las fiscales pidieron grabar nuestras conversaciones con nuestros abogados, ya alguien estaba escuchándonos entre bambalinas.

¿Qué confiesa?
–Hemos hecho las cosas mal en el apartado tributario, en algunos casos por estar mal aconsejados y en otros por cierta ligereza. No declarar determinados ingresos, hacer mal el impuesto de sociedades, ... No hemos malversado ni un céntimo de dinero público. Nosotros realizamos los trabajos y las administraciones nos pagaban lo que creían que debían pagar, pero a diferencia de otros los trabajos están hechos. ¿Qué si ha habido tráfico de influencias? Va a resultar que en España todos los contratos se adjudican así.

¿Y los regalos de bolsos de 600 euros, viajes a Disney, relojes de 2.000 euros, trajes...?
–Son atenciones comerciales a nuestros clientes, que resulta que eran políticos. Nosotros éramos los proveedores del PP y las compañías regalan en función de su negocio, facturación y beneficio. Si un cliente supone el 80% de tu facturación, tienes que coger a su equipo directivo y hacerles buenos regalos. Hablando de regalos: el señor Garzón debería hacer una declaración de bienes. Hay que preguntarle por las facturas de seis o siete monterías a las que asiste al año a razón de tres mil euros cada una. Eso también son regalos de lujo.

¿Hubo regalos a Rajoy?
–No.

¿Y a Javier Arenas, que fue secretario general del PP?
–No recuerdo, pero el hecho de que no hayan aparecido no quiere decir que no haya cosas que se pueden considerar regalos. La Policía se incautó cantidad ingente de cajas con documentación de nuestras empresas y están sacando informes. Por ejemplo, los viajes de Disney de Ana Mato y Sepúlveda. Algo raro pasa ahí.

–¿Y Francisco Álvarez Cascos, que también fue secretario general del PP, recibió regalos?
–No recuerdo. No son todos los que están ni están todos los que son.

Cuando fue detenido hace cuatro años, se conocieron sus propiedades: un chalé en A Caeira, un piso en Sanxenxo, otro en Madrid, un barco... ¿Ganaba tanto dinero?
–Y todo debidamente justificado. En la empresa privada se puede ganar bastante dinero si las cosas se hacen bien. Las empresas del señor Correa tenían una facturación de 8 millones de euros.

Sus bienes están embargados. ¿De qué vive ahora?
–Del salario de mi esposa que es funcionaria.

¿No trabaja?
–Es díficil que alguien me quiera dar trabajo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook