La huida era la única forma de escapar de una muerte segurapara 27 republicanos del municipio coruñés de Ares que vivieron durante los tres años que duró la Guerra Civil española escondidos en zulos ayudados por gente de la zona. Su libertad estaba en juego y por eso este grupo de republicanos gallegos decidieron secuestrar un barco de pesca el 21 de julio de 1939 que los llevase hasta Francia: el Bou Ramón. No era la primera vez que lo intentaban pero las operaciones anteriores con el Teresita o el Carmiña de Mugardos habían fallado. Esta vez, los tripulantes se disfrazaron de guardias civiles en el momento de confiscar la embarcación para pasar desapercibidos, ya que toda la comarca de Ferrolterra estaba controlada por los falangistas.

La huida salió bien en esta ocasión pero la travesía se complicó y los ocupantes del Bou Ramón tuvieron que ser rescatados por otro pesquero que los trasladó a un campamento de refugiados de Barcarés, en los Pirineos Orientales. Algunos siguieron la lucha contra la dictadura de Franco y otros se unieron también a combatir el régimen de Hitler cuando los nazis ocuparon el país galo. A pesar de que ya han pasado 75 años desde esta hazaña, la historia sigue viva en Ares.

Para conmemorar este aniversario, el Concello de Ares y la asociación Memoria Democrática celebraron ayer una jornada de homenaje con varios actos en el local de la Alianza Aresana. Los historiadores Eliseo Fernández y Enrique Barrera recordaron este episodio y sus consecuencias. Los momentos más emotivos se vivieron por la tarde durante el taller de memoria en el que participaron los descendientes de los protagonistas y relataron a los asistentes qué recuerdan de esa huida y cómo fueron sus vidas desde entonces. Como guinda a esta jornada conmemorativa el músico ferrolano Víctor Aneiros y el actor Roberto Leal -hijo de uno de los tripulantes- salieron a escena para representar aquel 21 de julio de 1939 en Ares en el que 27 republicanos buscaban su libertad a bordo del Bou Ramón.

El suceso está presente en la mente de los aresanos, pero desde ayer un monumento del escultor Miguel Couto en los jardines de la Alianza Aresana también recuerda a los vecinos la hazaña.