01 de junio de 2015
01.06.2015

La financiación al 0% no es gratis

01.06.2015 | 00:27

El Gobierno no necesitó abrir el melón de la reforma de la financiación autonómica para tensar las cuerdas territoriales, incluso con los barones regionales del PP. A la mayoría le costó digerir la decisión de moldear un déficit a la carta con distintos objetivos para las cuentas de 2013, después de que la Comisión Europea optara por rebajar el techo inicialmente marcado para las administraciones españolas. Luego llegaron los cambios en el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y el lanzamiento de un nuevo mecanismo de Facilidad Financiera para las comunidades cumplidoras del ajuste presupuestario, pagos en plazo y nivel de deuda. Todo al 0%. La polémica sobre las supuestas ventajas para los alumnos menos aplicados acabó gracias al perdón de las liquidaciones negativas pendientes de reintegro a autonomías como Galicia, aunque ni las forales ni Madrid, la gran nota discordante -"El ahorro es falso", acusó su presidente en funciones, Ignacio González- quisieron recurrir a ella. Las dudas sobre los beneficios del fondo, que hasta el pasado día 28 había desembolsado ya 5.802,1 millones de euros -más de 14.100 con la suma del FLA-, vienen también de los analistas financieros, que cuestionan hasta qué punto el Estado no está logrando precisamente lo que quiere evitar: "estimular el déficit y la deuda".

"El incremento total de la deuda autonómica entre 2012 y 2014 ha sido de 91.661 millones, de los que 88.725 millones fueron aportados por el Tesoro". Quizá era inevitable en 2012, antes del cierre de los mercados financieros, intervenir como se hizo por parte del Estado para evitar que alguna comunidad impagara deuda internacional, pero su institucionalización podría estar facilitando el endeudamiento de las comunidades", advierte Alain Cuenca en un análisis sobre la estabilidad financiera regional que acaba de publicar la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas). El conocido profesor titular de Economía Aplicada en Universidad de Zaragoza recuerda que entre las partidas que cubren los fondos de financiación están los vencimientos de deuda y el déficit en el que se incurre cada año, "sin que cumplir o no el objetivo de déficit marcado sea una restricción operativa". Como ya destacó la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). "De este modo , la restricción presupuestaria se ablanda considerablemente para las comunidades", continúa Cuenca. Por los desajustes reiterados de sus presupuestos, cinco comunidades se mantienen, obligatoriamente, en el FLA. Que implica planes de reequilibrio. Cataluña recibió en los primeros cinco meses del ejercicio más de 3.916 millones de euros; 3.684 millones la Comunidad Valenciana; casi 325 Castilla-La Mancha; 301,8 millones Murcia; y 75,7 millones Cantabria, según consta en la actualización de los fondos que acaba de publicar el Ministerio de Hacienda. Galicia está entre las nueve que recurrieron a la Facilidad Financiera. Dado el calendario de las amortizaciones de sus emisiones y créditos, de los algo más de 1.500 millones que solicitó están ejecutados 941,8 millones de euros: 825,5 de vencimientos y 116,4 millones del techo de déficit previsto en 2015. La Xunta mantiene su previsión de ahorro de 100 millones de euros entre el actual año y el próximo 2016, en el que las autonomías cumplidoras aguantarán el tipo 0% en la financiación estatal.

Esta capacidad de alimentarse sin acudir a fuentes de financiación convencionales supone, según el informe de Funcas, "perder la referencia de los mercados como factor de disciplina del comportamiento" de "la mayoría de comunidades". "A partir de ahora las instituciones financieras y los proveedores saben que ninguna dejará de pagar, dado que el Estado se ha comprometido hacerlo en su lugar si fuera necesario", señala. Un compromiso que conlleva "consecuencias en términos de pérdida de autonomía". Facilidad Financiera impone un detalle trimestral de los gastos ante Hacienda, las medidas presupuestarias que se toman, calendario de implantación y efectos, "pero los gobernantes incumplidores no ven riesgo de perder su posición".

La "institucionalización" del Tesoro como financiador autonómico "presenta riesgos notables para el futuro de la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera", concluye Alain Cuenca. También para el propio Estado. "Cuando una comunidad debe al Gobierno central cantidades muy elevadas, el riesgo de impago se acrecienta en la medida en que se trata solo de una cuestión política", avisa. En principio, el riesgo está "formalmente cubierto" por la posibilidad de que Hacienda le retenga los pagos a cargo del sistema de financiación, "pero es muy poco creíble que dicha retención pueda aplicarse" si una comunidad no pudiera afrontar la deuda.



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