Miles de personas recorrieron desde las 12.00 horas las calles de Santiago en la manifestación convocada por más de un centenar de colectivos ciudadanos para instar a la Xunta de Galicia a que no autorice la reapertura de la mina de cobre en casi 700 hectáreas de las localidades coruñesas de Touro y O Pino por "contaminante" y "peligrosa".

Encabezada por una pancarta con el lema 'Mina No. No queremos una herencia contaminada', portada por un grupo de niños, la protesta arrancó en la Alameda y finalizó en la Praza do Obradoiro. En la movilización han estado presentes los líderes de los principales partidos de la oposición, Luís Villares (En Marea), Gonzalo Caballero (PSdeG) y Ana Pontón (BNG).

La portavoz de la 'Plataforma Mina Non', Obdulia Lareo, ha instado a la Xunta a no autorizar el proyecto que impulsan las compañías Atalaya Mining y Cobre San Rafael porque "la administración tiene que mirar por los vecinos y no por una empresa foránea que va a explotar un yacimiento en contra de la ciudadanía, el Camino de Santiago, el entorno y la forma de vida de estas localidades".

La protesta ha estado secundada por la 'Plataforma en Defensa da Ría de Arousa', que alerta de las posibles consecuencias que los vertidos de la mina pueden provocar en el "centro neurálgico" del marisqueo gallego, como es la desembocadura del Ulla en las Rías Baixas.