La polémica marcó el acto de desembalaje de A derradeira leición do mestre, de Castelao, una pintura que llega a Galicia desde Argentina para formar parte de la muestra Castelao magistral y que se podrá visitar a partir del viernes en la Cidade da Cultura, en Santiago.

Después de que cuatro técnicos desempaquetaran el cuadro, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tomó la palabra y al aludir a la obra la presentó como símbolo de "la defensa de la educación frente al fanatismo". El jefe del Ejecutivo gallego rememoró el papel de Castelao en el exilio y su lucha "contra la injusticia", y aseveró que su legado sirve para "recordar lo que jamás debe volver a pasar". "Es una obra muy significativa en su trayectoria y también de un símbolo para Galicia: por la mano que la pintó, por su excepcional calidad y por la lección histórica que representa y el homenaje que dedica a los maestros", destacó."Cuando Castelao pintó esta obra en 1945, la Galicia que él quería solo se podía soñar. Por fortuna, desde entonces, el pueblo gallego logró alcanzar el autogobierno del que hoy gozamos. En gran medida, somos la Galicia que soñaba", interpretó.

A la oposición le pareció demasiado edulcorado el discurso del presidente de la Xunta y le afeó su falta de referencias más expresas al significado de un cuadro ligado a la "crítica contra la represión y los ajusticiamientos fascistas".

El "Guernica" de Castelao ve la luz en Galicia por primera vez

A derradeira leición do mestre simboliza el llanto de dos niños ante el cadáver fusilado de su maestro. Históricamente se ha interpretado que Castelao quiso con esta obra rendir homenaje a los maestros perseguidos por el régimen franquista y, en concreto, al nacionalista Alexandre Bóveda, que fue ejecutado.

Nada más terminar la intervención del presidente, la diputada de En Marea Ánxeles Cuña Bóveda, nieta de Alexandre Bóveda, discretamente trasladó a un asesor de su grupo parlamentario que "no" quería salir en la foto de familia, aunque finalmente sí salió. Minutos después y elevando el tono de voz, Villares se dirigió a la prensa para cuestionar las palabras de Feijóo y lamentar que se hubiese "olvidado de decir algunas cosas".

"El maestro que aparece en esta obra fue asesinado, palabra que no fue mentada por Feijóo; y evoca a Alexandre Bóveda. Este cuadro debe recordarnos que tenemos una cuenta pendiente con todos los gallegos asesinados, paseados, humillados, a las violadas...", espetó Villares".

Por su parte, Ana Pontón, la portavoz del BNG, afirmó: "Castelao era un nacionalista que intentó plasmar el intento de aniquilación del nacionalismo y del mártir Bóveda a manos del fascismo". "No hacer este reconocimiento no deja de ser ofensivo", agregó y lamentó que la obra llegue envuelto en "manipulación o censura".

Xoaquín Fernández Leicega rebajó el tono desde el bando de la oposición. Entiende que Castelao en A derradeira leición do mestre denuncia "el fascismo y la violencia como forma de ejercer la política". El portavoz socialista pidió que la exposición simbolice "un mayor compromiso futuro de la Xunta con la recuperación de la memoria histórica, con la eliminación de la simbología franquista, y un tratamiento adecuado de aquellos que aún tienen a los suyos enterrados sin identificar".

Pedro Puy, el portavoz del PP gallego, quiso apuntar: "Que la obra se pueda ver en Galicia es una señal de lo que se debe aprender del pasado para hacer un futuro mejor, un futuro que pasa por la reconciliación, por la memoria de lo que pasó para no repetirlo nunca, por la convivencia, por la autonomía y por la democracia".