10 de febrero de 2019
10.02.2019
Victoria Gómez Dobarro Responsable de la DGT en Galicia

"Los datos de alcoholemias son espeluznantes, hay que reducir la tasa hasta fijarla en cero"

"El objetivo es cambiar el comportamiento; eso no se logra con cambios bruscos" - "Al multirreincidente hay que apartarlo de la circulación y trabajar alguna terapia"

10.02.2019 | 00:59
La responsable de Tráfico en Galicia, Victoria Gómez Dobarro, en un momento de la entrevista.

Nuevas normas al volante para frenar la accidentalidad. Es la receta de la DGT para lograr una conducción responsable y segura. La reducción del límite de velocidad en la red secundaria a 90 km/h ha sido el primer cambio impulsado este año por Tráfico; al que seguirán un endurecimiento de las sanciones por el uso del móvil o por viajar sin cinturón. "El objetivo es cambiar comportamientos; eso no se logra con cambios bruscos", advierte la responsable de la DGT en Galicia, que califica de "espeluznantes" los datos de alcoholemias y defiende que "el camino a recorrer" es redudir la tasa en algunos supuestos hasta fijarla en cero.

-¿Qué expectativas tienen con la reducción a 90 km/h?

-La rebaja en el límite no es para sancionar más. Nunca ha sido ese el objetivo. Se busca cambiar el comportamiento y que se vaya asentando la cultura de seguridad vial. Y eso se consigue poco a poco. Cuando se estableció el límite a 100 km/h, la red de primera capacidad era muy pequeña en España y era una manera de dar más fluidez y agilizar los desplazamientos. Pero una vez que tenemos una red de alta capacidad razonablemente buena, hay que dar este segundo paso y colocarnos a la par que en el resto de países de la UE.

-Doce años después de la entrada en vigor del carné por puntos se ha percibido una relajación de los conductores en general y en materia de velocidad en particular, ¿se vuelve a correr más en las carreteras gallegas?

-Efectivamente. Doce años es bastante tiempo y dan para valorar lo que ha pasado en este periodo. Países que lo aplican, llegado un determinado momento le dieron una vuelta. También porque la legislación de tráfico está motorizada, es decir, va cambiando con la sociedad. Lo que ocurre ahora es que el ciudadano infractor ya sabe cómo funciona, ya está en un mecanismo en el que sabe qué tiene que hacer e incluso hace sus cálculos en algunos casos. Ante esto, toca dar una vuelta: ver las infracciones que más accidentes provocan y gravar o sancionar de manera más intensa estos comportamientos.

-¿De qué excesos de velocidad estamos hablando? ¿Alguna estratosférica recientemente?

-Generalmente están en el primer tramo. Son puntuales los excesos más graves. Como velocidades elevadas, el helicóptero Pegasus interceptó hace unos días a un turismo a 193 km/h en la AP-9.

-A la vista de las sanciones y el perfil del reincidente al volante, ¿surte más efecto la retirada de puntos o la multa?

-Cada uno juega su parte, pero lo que iguala a todos los conductores con independencia de su capacidad económica es la detracción de puntos. En el momento en que por pérdida de puntos se inicia el expediente de pérdida de vigencia, da igual la multa económica.

-Desde la DGT, ¿defienden aplicar a más supuestos el decomiso del vehículo?

-A veces el vehículo es un vehículo familiar que no solo lo utiliza el infractor. Entonces, hay que estudiarlo a fondo. Debe aplicarse con cautela por esa segunda parte.

-El alcohol es otra de las lacras de la accidentalidad en carretera. ¿Se plantea la DGT implantar la tasa de alcohol cero?

-Es otro camino que hay que recorrer. Al menos reducir la tasa para algunos supuestos. Es la evolución que hacen los países de nuestro entorno, que tienen mejores datos de seguridad vial. Igual que han reducido sus velocidades en carreteras convencionales, también lo han ido haciendo en alcohol. Llegará un momento en que haya que ponerlo sobre la mesa y estudiarlo.

-¿Una implantación de golpe o ir reduciendo el máximo hasta llegar a la tasa cero?

-Probablemente [ir reduciendo hasta fijarla en cero]. Los comportamientos se consolidan con el tiempo y si hacemos ese cambio brusco resulta más complejo.

-Llamó la atención al Imelga el año pasado, las elevadas tasas de alcohol detectadas en las autopsias practicadas usuarios implicados en un accidente de tráfico, con el triple e incluso seis veces por encima de la permitida...

-Nos parecen espeluznantes los datos. ¿Cómo esa persona era capaz de ponerse al mando de un vehículo? A veces, probablemente, nos ilustre por qué ese conductor no llevaba cinturón de seguridad. A lo mejor, es una consecuencia de ese consumo, donde ya van asociados una serie de incumplimientos.

-¿Con qué porcentaje se cerró el año pasado el balance de fallecidos que viajaban sin cinturón?

-El 31% de los usuarios de turismo y furgoneta fallecidos el año pasado no lo llevaban. En A Coruña alcanza el 42%. En Lugo, 26%; en Ourense, 10% y Pontevedra, 14%.

-¿Qué propone hacer con los multirreincidentes a los que multa, retirada de puntos y decomiso no surten efecto?

-Ya se está estudiando tratarlo de otra manera, porque es indiferente la sanción, la detracción de puntos... Esa infracción es parte de la persona. Hay que trabajar esa disociación y probablemente otros sistemas. Tratarlo como un problema de salud [en los casos de alcohol y/o drogas]. El camino para estos casos no es el endurecimiento de la sanción, sino apartarlos de la circulación y trabajar algún tipo de terapia.

-Es decir ¿retirarle el carné durante un tiempo hasta que las autoridades sanitarias acrediten que pueden volver a conducir?

-Exacto, que esté en un proceso de rehabilitación y que se pueda llegar a un momento en que esa persona sea capaz de disociar: si tengo este problema de dependencia no puedo conducir.

-¿Para los conductores de riesgo, las penas actuales son suficientes o falla la ejecución de la pena o el tipo de condena en sí?

-En las condenas penales, el tiempo de privación de permiso es, de lejos, mucho más amplio del que podamos tener aquí en vía administrativa. Es un tiempo considerable.

-¿Preocupa en Tráfico la alta tasa de positivos detectada en Galicia en los test de drogas? ¿Cómo se plantean combatirlo?

-Especialmente preocupados. Los perfiles son distintos según el tipo de sustancia. La media no es la de los más jóvenes, hablamos de infractores por encima de los 40 años. Los consumos que más se repiten son el cannabis y la cocaína. Esta última es una droga con cierto poder adquisitivo y no distingue sexo, ni de franjas horarias. En un control a las cuatro de la tarde un martes, uno puede dar positivo.

-¿Cuál es el perfil que más preocupa a la DGT en Galicia?

-El consumidor o policonsumidor. Lo vemos en muchos expedientes de pérdidas de vigencia del permiso: personas que ya no reúnen las condiciones por consumos o por alguna enfermedad sobrevenida.

-¿Cómo se plantean trabajar sobre este perfil?

-Es complicado, sobre todo con los mayores. Tenemos que enseñar o educar a dejar de conducir. Cuando ya uno tiene años a veces sobrevalora sus capacidades psicofísicas estas van mermando con el paso del tiempo. La familia juega un papel importante y también el médico de familia, con el que tienen mucha más confianza a veces. Ese incentivo a dejar de conducir tiene un papel muy importante. Se debería establecer un canal o cuando menos que fuera posible esa alerta de que esa persona no reúne condiciones para conducir. Pero para eso hay que cambiar la legislación.

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