Agentes del grupo de Incendios de la Policía Autonómica, en colaboración con los agentes forestales, han esclarecido que el incendio que afectó a las localidades coruñesas de Dodro y Rianxo, en el que ardieron más de 1.000 hectáreas la pasada semana, fue causado por una chispa de un poste eléctrico, con lo que se confirma la hipótesis inicial que manejó el Gobierno gallego.

Tal como explicó la Xunta en un comunicado, el fuego, que comenzó el pasado lunes en la parroquia de San Xoán de Laíño, en Dodro, y que afectó a 1.092 hectáreas de arbolado y 70 de raso (1.162 hectáreas en total), se originó en un tramo de la instalación de distribución de energía eléctrica de alta tensión, en el lugar de Bexo, como apuntaban las primeras sospechas. "Allí se detectó una avería en un poste del que salían chispas que caían al suelo donde se sitúa el inicio del incendio", señaló el Ejecutivo gallego, que añadió que fue remitido el atestado al Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Padrón.

Sin embargo, la versión de la Policía Autonómica contradice las investigaciones llevadas a cabo por la compañía eléctrica Naturgy (propietaria de dicho poste eléctrico), que aseguró la semana pasada que su torre eléctrica no fue "causa ni origen" del incendio forestal. Así lo indicaron fuentes de la empresa a Europa Press, después de la investigación realizada por una perito. Su investigación, apuntaron estas fuentes, concluyó que el poste "no fue causa ni origen del incendio", debido a las condiciones meteorológicas que se daban en el momento del fuego, la topografía del terreno y la geometría que dejaron las llamas "y su rápida evolución a favor del viento".

Todo ello, según la perito, "descarta el origen del fuego en la línea, así como en las proximidades del poste", apuntaron las fuentes de Naturgy.