30 de marzo de 2020
30.03.2020
La Opinión de A Coruña
El sector inmobiliario

"Los ERTE abocarán al cierre a más del 20% de las pequeñas empresas en Galicia"

"Muchas acabarán en situación concursal" || "Los primeros síntomas de la crisis llegarán en mayo, pero en el primer semestre de 2021 habrá una fuerte destrucción de empleo"

29.03.2020 | 20:48
Benito Iglesias, presidente de Fegein.

El pinchazo de la burbuja inmobiliaria sumió en una crisis sin precedentes al sector inmobiliario y financiero de la que todavía hoy no se han recuperado. Con cargas todavía en la mochila, la pandemia del Covid-19 amenaza con dejar por el camino a miles de pymes y autónomos en todo el país. Y muchas, según advierte el presidente de la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), acabarán en situación concursal. Para Benito Iglesias, los ERTE son una solución trampa: "Abocarán al cierre a más del 20% de las pequeñas empresas de la comunidad".

¿A qué crisis se enfrenta Galicia con el coronavirus frente a los efectos que tuvo el pinchazo de la burbuja inmobiliaria?

Es una crisis distinta. La del 2008 afectó al sector inmobiliario y al financiero de una manera intensa pero gradual, teniendo su máximo impacto en Galicia en los años 2011-12-13-14. La crisis actual es multisectorial, globalizada y afecta a la casi totalidad de sectores económicos e industriales, también al inmobiliario y financiero. Y además con una pérdida de facturación brutal en solo meses que va dejar un país noqueado económicamente a corto plazo y mucho más endeudado, tanto en deuda pública como privada, de autónomos y pymes. Y con un especial agravante en comercio, servicios y turismo.

¿Para cuándo se esperan los primeros síntomas de esta crisis en Galicia?

A partir de mayo de una manera notoria cuando autónomos y pymes ya no tengan liquidez ni músculo económico para seguir aguantando la carga fiscal, tributaria, cotizaciones, nóminas y gastos fijos. Su máxima crudeza se notará en el segundo semestre de este mismo año cuando muchas actividades económicas multisectoriales, sobre todo autónomos y microempresas, no aguanten más y cesen de manera definitiva su actividad. Habrá una segunda oleada en el primer semestre de 2021, sobre todo de destrucción de empleo, debido a todas las actividades económicas que ahora se están acogiendo a un ERTE, y que están obligados a mantener el empleo durante 6 meses. Calculando que estos ERTE duren los meses de abril y mayo, sumándole 6 meses preveo un final de año y sobre todo un primer trimestre del próximo, con un daño en destrucción de empresas y empleo brutal como nunca se había visto.

¿Cuántas empresas del sector se han acogido a ERTE en la comunidad?

Aproximadamente un 40% aunque creemos que en los próximos días superarán el 75%. Hay que recordar que el mercado de la vivienda está paralizado y que únicamente se puede ir a notaría en casos de fuerza mayor. Es decir, no se pueden efectuar compraventas ni contratos de arrendamiento con lo cual la operatividad es cero, al igual que los ingresos de las empresas inmobiliarias.

¿Ve que es la salida más apropiada para afrontar la crisis?

Es la que ha decretado el Gobierno. Pero no me parece de recibo que se siga manteniendo el mismo calendario fiscal y que se cree una línea de crédito para que las pymes nos endeudemos en el peor momento prácticamente para pagar cotizaciones e impuestos. Es ilógico, más deuda pública, mayor exposición del sector financiero y crecimiento exponencial de la deuda privada de autónomos y pymes.

¿Puede convertirse en una medida trampa que abocará al cierre o incluso a la quiebra?

Las personas jurídicas o físicas que tengan liquidez para afrontar este impasse, y para acometer compras e inversiones, van tener oportunidades increíbles para multiplicar sus beneficios, y ahí estarán los fondos de inversión y los grandes patrimonios. Por el contrario, los grandes damnificados serán la pequeña pyme o microempresa, a muchas de las cuales su liquidez solo les permitirá aguantar unos meses. Estarán abocadas al cierre en un porcentaje superior al 20%, sobre todo el pequeño comercio y el sector servicios y sector del turismo. Muchas microempresas y pymes ya soportan altos niveles de endeudamiento y con menor capacidad que las grandes empresas para acudir a los mercados en busca de financiación y para soportar los crecientes costes laborales y de las materias primas. Esta situación derivará que un ERTE finalice con una situación concursal que casi siempre supone la liquidación de las mismas. El Estado rescata y rescatará a las grandes empresas, pero siempre han obviado a las pequeñas empresas, aún a sabiendas de que en Galicia somos el 96% del tejido económico.

¿La solución a esta crisis mundial tiene que venir de la Unión Europea?

El actual Ejecutivo ya no tiene más margen económico de maniobra, y las comunidades tampoco, y más con la caída recaudatoria que descenderá drásticamente en los próximos meses. La respuesta económica contundente debe venir de la UE inyectando toda la liquidez que haga falta. O eso o la travesía en el desierto para una buena parte de las actividades económicas compuestas por autónomos, microempresas y pymes. El problema de la UE es que no tiene un mercado único, ni criterio único y lo que sí tiene es una maraña burocrática de tal calibre que cualquier decisión que adopte siempre llega con un retraso letal a cualquier solución.

¿Toca arrimar el hombro?

Por supuesto. Desde el sector pondremos lo mejor de nuestro hacer para que la recuperación sea en forma de V y no de U ni de L. Pero también les exigiremos a las administraciones normativas claras, concretas, agrupadas, legibles y la reducción burocrática que todo lo complica y retrasa hasta lo insoportable.Y también les exigiremos a nuestros responsables públicos. Queremos personas competentes, ágiles y resolutivas al frente de los organismos. Este país ya no puede tolerar que el estómago agradecido ineficiente de turno ocupe una responsabilidad pública porque el daño que con su incompetencia genera al conjunto de la sociedad es infinito.

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