Los partidos que integraron la coalición Galicia en Común-Anova Mareas han abierto un periodo de reflexión en el que han convocado a sus respectivas direcciones esta semana, aunque Podemos ha fijado para el mes de septiembre el momento para tomar decisiones tras el fracaso de las elecciones del 12 de julio que los dejó sin representación en el Parlamento autonómico.

La Coordinadora Nacional de Anova de la que además del líder de la formación Antón Sánchez, también forma parte Martiño Noriega -que esta semana abandonó su acta como edil en el Pazo de Raxoi- se reunirá mañana para hacer un análisis de los resultados electorales.

De forma paralela, la coordinadora nacional de Esquerda Unida también celebrará un encuentro mañana en Santiago para analizar la situación en la que se queda la formación después de haber perdido prácticamente la totalidad de su representación institucional.

En el pasado periodo de sesiones Esquerda Unida contaba con Yolanda Díaz como diputada en el Congreso y con Eva Solla como vicepresidenta del Parlamento autonómico.

Ahora, ha perdido la representación en ambas cámaras puesto que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, abandonó la formación el pasado otoño, mientras que Eva Solla no consiguió revalidar su acta como diputada en las elecciones del pasado domingo. Se prevé que a la reunión en Compostela acuda el secretario de organización federal de Izquierda Unida, Ismael González.

Podemos Galicia también ha reunido esta semana al Consejo Ciudadano Autonómico (CCA) y prevé hacerlo de nuevo antes de que finalice este mes aunque abogan por darse un margen amplio para reposar los resultados y marcar para el mes de septiembre la fecha en la que celebrar una conferencia política con la que decidir el rumbo que debe tomar el partido tras la debacle electoral. Pese a que en la reunión que la dirección gallega de Podemos Galicia el sector crítico pidió que los candidatos que concurrían en las listas a las elecciones autonómicas -Antón Gómez-Reino, Luca Chao y Marcos Cal- abandonasen sus cargos, por el momento no se prevé que den este paso.

En plena resaca electoral de la cita del 12-J, trascendió que la ministra de Trabajo se dio de baja en octubre del año pasado como militante de Izquierda Unida. Desde su entorno, aclararon ayer que esta marcha no responde a aspiración alguna por liderar Podemos, al tiempo que destacaron que Díaz sigue afiliada al PCE y no forma parte de la organización de Pablo Iglesias. La baja de IU responde, según detallaron desde el círculo próximo a la ministra, a varios desencuentros con la dirección federal de su partido, al frente de la cual está el ahora ministro de Consumo, Alberto Garzón.

Díaz evitó hacer pública la renuncia "por respeto a la organización", en un intento de que no trascendieran sus desavenencias con Garzón, quien mantuvo una posición distinta a la del líder de Podemos durante la negociación con el PSOE en la investidura fallida de Pedro Sánchez.