Castilla y León es la comunidad con mayor extensión forestal avalada por el sello forestal sostenible PEFC (más de 750.000 hectáreas), seguida de Navarra (casi 300.000), y Andalucía (más de 292.000). Tras ellas, figuran Cataluña (más de 270.000), Galicia (más de 180.000) y Extremadura (casi 96.000), mientras que Madrid, Murcia, Canarias y Baleares, junto con Ceuta y Melilla son los únicos puntos que no cuentan aún con territorio certificado por la Asociación Española para la Sostenibilidad Forestal (PEFC).

En total, la superficie gestionada con este sistema se ha incrementado en más 90.500 hectáreas en 2019 (un 4% más) y roza ya las 2.300.000 hectáreas (un 12,5 % de la superficie boscosa), de las cuales más de 1.500.000 son de carácter público y el resto, privadas.

De esta superficie forestal certificada, cerca del 47% está poblada por pinares de diferentes especies y el resto es territorio compartido por robles, hayas, encinas, eucaliptos, alcornoques, chopos, masas mixtas y arbustivas.