09 de septiembre de 2020
09.09.2020
La Opinión de A Coruña

El PP rompe su pacto en Ourense con Jácome, que se aferra a la Alcaldía con un solo edil afín

El regidor cesó a dos de sus concejales críticos por "bajo rendimiento" e "indisciplina" - La decisión llevó a los ediles del grupo popular a anunciar el abandono de sus competencias

09.09.2020 | 02:48
Jesús Vázquez, junto al resto de ediles del PP, anuncia la renuncia a sus funciones.

El Concello de Ourense escenificó ayer una de las crisis más complejas de su historia, al ratificar el PP que rompe "temporalmente" su pacto de gobierno con Democracia Ourensana. Los siete ediles del grupo popular renunciaron además a todas las competencias y concejalías delegadas por el alcalde en tanto Gonzalo Pérez Jácome no avale con documentos que son falsas las graves acusaciones de supuesto desvío de fondos del partido y donaciones a una cuenta privada, como han denunciando ante Fiscalía cinco ediles de DO. Fue una ruptura anunciada en una mañana de infarto en el Concello. El PP rompía su silencio después de 17 meses de difícil pacto de gobierno con DO, y lo hacía solo dos horas después de que Jácome hiciera público que cesaba de sus competencias a Miguel Caride y a Manuel Álvarez, dos de los cinco concejales que secundaron el escrito de denuncia contra él en Fiscalía.

El alcalde alegó, para justificar los ceses -una medida que ya se hacía esperar dada la inexistente relación con sus concejales críticos- que ambos cesados habían incurrido en "indisciplina" así como por la "pérdida de confianza" en ellos, e incluso por "bajo rendimiento" en sus áreas de competencia, en el caso de Miguel Caride. Pero las otras dos concejalas de DO, María Teresa Rodríguez y Mar Dibuja, comparecieron públicamente para anunciar que, en solidaridad con sus compañeros cesados, ellas renunciaban también a sus competencias como ediles, no así a su escaño. El quinto edil crítico de los siete que tiene DO fue Mario González, pero este renunció a su escaño. Renuncia que se hará efectiva en el pleno de este viernes.

Un regidor más solo que nunca, tras haber perdido la confianza de todos los concejales de la corporación y que no se fía ni de la mayoría de los asesores que él mismo contrató por decreto, aún guardaba un último golpe de efecto, y antes de que rematara la mañana, nombró a Armando Ojea, su actual edil de Recursos Humanos y portavoz del maltrecho grupo municipal de DO, como teniente de alcalde del Concello. Es el único concejal de los 27 que tiene la corporación afín a Jácome. Esa tenencia de Alcaldía estaba siendo asumida, hasta la dimisión en bloque del PP, por el popular Jorge Pumar en una difícil labor de parachoques de las salidas de tono de Jácome. "Era uno de los pocos que conseguía frenar al alcalde al principio y hacerlo entrar en razón. Pero ya no hacía caso a nadie. Jácome se endiosó e iba por libre. Gobernar con él se hacía insostenible", indica una fuente del PP.

Al presidente de grupo municipal, Jesús Vázquez, y antecesor de Jácome en la Alcaldía, le tocó hacer pública esa ruptura del pacto con DO, que antes había anunciado al propio alcalde y que contaba con el respaldo de la cúpula provincial y gallega del PP gallego, la misma que hace 17 meses había sellado el pacto con Jácome para cogobernar el Concello de Ourense.

Jesús Vázquez comenzó leyendo un texto escrito explicando que el pacto entre PP y DO era entonces la única salida para garantizar una mayoría en el Concello que "permitiera llevar a cabo desafíos económicos para la ciudad".

"Hoy tenemos que decir con dolor que la confianza se rompió. No podemos entender la pasividad del alcalde ante unas afirmaciones que ponen en duda su honestidad", indicó. "Creo que Jácome convirtió una crisis interna de su partido en una crisis de gobernabilidad del Concello y el PP no puede ser cómplice", aseguró. Creen que la situación se puede reconducir si Jácome logra desmontar las acusaciones de supuesto desvío del dinero del partido.

El alcalde mantuvo un inusual mutismo en las últimas semanas, solo roto por vídeos y frases en sus redes sociales, y justificó ayer en un escueto comunicado de prensa que su decisión de cesar de competencias a sus dos ediles, se debía en buena parte a la "baja productividad", en concreto de Miguel Caride, al frente de Infraestructuras. "No se puede permitir que el Concello se detenga", alegó Jácome, que asumirá, dijo, el área de Infraestructuras que llevaba Caride. No sabía la que se le venía encima. La posterior renuncia a sus competencias del resto de ediles de DO y de los del PP hace que Jácome y su fiel Armando Ojea tengan que asumir el trabajo de 14 concejales, con solo dos ediles. Algo sin precedentes en la historia municipal.

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