20 de septiembre de 2020
20.09.2020
La Opinión de A Coruña
Fiscal de Seguridad Vial de Galicia

Carlos Gil: "Hace falta una reforma para castigar el uso de 'apps' que avisen de controles en carretera"

"El tráfico en el estado de alarma cayó un 86%, pero la cifra de fallecidos solo un 52%", asegura. "De las más de 5.500 condenas por delitos de tráfico en 2019, el 7% fueron a reincidentes"

20.09.2020 | 02:05
El fiscal delegado de Seguridad Vial en Galicia, Carlos Gil.

Más delitos al volante en 2019, caída de la accidentalidad durante el estado de alarma pero muy por debajo del desplome del tráfico, necesidad de reformar el carné por puntos, más educación frente a las medidas represivas y cambios legislativos que penalicen el uso de 'apps' o redes sociales para avisar de los controles en la red viaria. Es la radiografía que hace el fiscal de Seguridad Vial en Galicia del comportamiento de los conductores en la comunidad y los cambios que urgen para frenar la siniestralidad y erradicar actitudes negligentes al volante para así alcanzar el objetivo: cero víctimas

Ni los robos ni las agresiones. Los delitos de tráfico concentran el grueso de los juicios celebrados en Galicia. Hasta el 40% de las citaciones para sentarse en el banquillo son por comportamientos negligentes al volante. El año pasado fueron condenados 5.500 conductores en la comunidad, de los que más de un centenar acabaron en prisión. El fiscal delegado de Seguridad Vial en Galicia, Carlos Gil, apuesta por la educación y las penas ajustadas al perfil del delincuente viario para reducir estas cifras y poder llegar al objetivo de cero víctimas. Entre los comportamientos que urge a castigar, Gil destaca el uso de aplicaciones y de redes sociales para avisar de los controles en carretera.

¿Qué repercusión han tenido las restricciones de movilidad impuestas por el Covid-19 en los delitos de tráfico en Galicia?

Es pronto para dar una respuesta fundada ya que todavía no se cuenta con estadísticas delictuales de ese periodo de carácter general, pero tenemos los datos de la Guardia Civil de Tráfico de Galicia y en ellos queda reflejado un considerable descenso. En comparación con el mismo periodo del año pasado este tipo de delitos descendió casi un 48%. Y como es natural, el descenso más acusado se dio en los delitos de conducción alcohólica ya que hubo un 65% menos y en la negativa a realizar las pruebas y de conducir sin permiso que tuvieron un descenso de un 50% en cada caso.

El confinamiento dejó las carreteras prácticamente desérticas. ¿Afectó en la misma medida a la accidentalidad?

Ha habido un drástico descenso de fallecidos, aunque no se corresponde con la disminución de los volúmenes de tráfico durante el estado de alarma. Casi la mitad de las víctimas fueron usuarios de camiones, un colectivo que no se vio afectado por las limitaciones impuestas a los demás conductores. Es muy llamativo lo ocurrido en Semana Santa: mientras el descenso del tráfico fue de un 86%, el de fallecidos solo fue un 52%.

Tras el fin del estado de alarma se ha vuelto con estrés al volante.

El regreso a la nueva normalidad ha supuesto un claro incremento en los datos de accidentalidad y se está llegando gradualmente a una situación similar a la existente con anterioridad a la vigencia de esa situación de alarma. Ya estamos en un 92% del tráfico que había anteriormente

¿Cuál fue el perfil del delincuente viario en el estado de alarma?

No tenemos datos sobre este aspecto, pero podemos afirmar que no ha habido grandes diferencias con situaciones anteriores y no podemos establecer un perfil diferente del de otras épocas del año. Quizás se aprecia una disminución en la edad de los infractores, pero no es nada significativo: se acerca a los 40 años.

¿Coincide con el fiscal de Sala de Seguridad Vial en los efectos negativos que el confinamiento ha dejado en la seguridad viaria debido al estrés y la ansiedad provocados por el Covid?

Evidentemente así es. Unido esto a una menor tolerancia a la frustración y aumento de la agresividad con un incremento del riesgo que ello comporta. Eso se ha visto reflejado en el aumento de los excesos de velocidad detectados y tiene como consecuencia una disminución apreciable de las condiciones necesarias para una conducción segura.

¿Ve necesarios cambios legislativos para castigar a quienes avisen y/o utilicen apps o redes sociales para avisar de los controles en carretera?

Sería necesaria una modificación legal para castigar estas conductas que las leyes de tráfico todavía no sancionan. Aunque en algún caso podrían castigarse como distracciones a la conducción. Hay que tener en cuenta que este tipo de conductas afectan a la seguridad en general y no solamente a los posibles infractores de tráfico ya que en muchos casos se está avisando de la existencia de un control a delincuentes comunes que gracias a estos avisos eluden los posibles controles. Con ello estamos propiciando que en muchas ocasiones queden frustradas las expectativas de impedir la comisión de variados delitos.

¿Es partidario de que la DGT prohíba las aplicaciones que avisan de esos operativos de vigilancia en carretera?

Por supuesto que sí,. Pero será difícil que ahora se pueda hacer pues hay muchos intereses en juego y siempre se esgrime frente a estas medidas que se están limitando derechos.

¿Se ajustan las condenas dictadas por los jueces a lo que pide Fiscalía o imponen la pena mínima?

Casi siempre la pena es la solicitada por la Fiscalía. Esto es así porque la gran mayoría de los juicios de tráfico se realizan por el procedimiento de urgencia en el que se llega a un pacto de pena entre la Fiscalía y el abogado defensor.

¿Qué porcentaje de conductores juzgados en la comunidad gallega terminan en prisión?

El año pasado en Galicia hubo un aumento significativo en los delitos contra la seguridad vial: un 27% más. Esta cifra representó que casi el 40% de las sentencias que se dictaron en la comunidad fueron por delitos de tráfico. En total se dictaron más de 5.500 condenas y de ellas se dictó el ingreso en prisión de un 2%, es decir unos 110 conductores aproximadamente. Las provincias de A Coruña y Pontevedra acapararon el 83% de delitos cometidos en las carreteras gallegas y dentro de ellos, los de conducción alcohólica y los de conducir sin carné, representan el 95% del total.

¿La multirreincidencia viaria va a más en Galicia o por el contrario se ha logrado frenar?

Las cifras se mantienen prácticamente estables con un 7% u 8 % de reincidencia y un 2% o 3 % cuando hablamos de multirreincidencia, es decir cuando el conductor ya ha sido condenado tres o más veces.

De la pasada legislatura quedó pendiente el endurecimiento del carné por puntos. Ese retraso, ¿qué consecuencias ha tenido en el comportamiento en carretera?

No creo que haya tenido repercusión en el comportamiento de los conductores. Cuando se implantó el carné por puntos vino a significar una de las mejores medidas que se podían adoptar en la lucha contra la siniestralidad vial. Casi todos los expertos están de acuerdo en que fue la primera medida que vino a condicionar realmente el comportamiento al volante en nuestras carreteras. Ya han pasado casi 15 años desde su implantación y es lógico que tenga que ser renovada para evitar su pérdida de eficacia.

¿Cómo están funcionando los equipos de criminólogos con los que se pretende ajustar la pena al perfil del delincuente viario

Realizan una excelente labor y hasta ahora prácticamente en un 100% de los casos las sentencias han venido a recoger sus recomendaciones. Estas han sido muy variadas, desde la obligación de presentarse cuando fuera llamado para realizar pruebas de alcoholemia, hasta la asistencia a cursos de sensibilización o la realización de tareas sociales relacionadas con su delito, o el arreglo de situaciones administrativas que provocaban la recaída en ciertos delitos.

¿Qué retos se deben lograr a corto plazo para reducir los delitos al volante y, en consecuencia, mejorar los datos de seguridad viaria?

Es evidente que tenemos que seguir avanzando en los retos de la movilidad sostenible buscando la armónica convivencia entre todos los protagonistas del tráfico viario y para ello será fundamental aumentar los esfuerzos en educación, la adopción de medidas, dentro del respeto a la ley, tanto preventivas como penales y no olvidar nunca la defensa de los derechos de las víctimas, que son la parte más importante de la seguridad vial.

¿Se está cerca de conseguir el objetivo cero víctimas y que un accidente de tráfico sea eso, no fruto de un despiste o un comportamiento temerario?

Lejos debe estar€ Nunca me ha gustado llamar accidente a los que ocurren en nuestras carreteras y ciudades porque un accidente es algo imprevisible e inevitables y los de tráfico, casi en su totalidad, podrían haber sido evitados si se hubiera puesto en la conducción la diligencia exigible.

La limitación de velocidad a 90 km/h en las carreteras secundarias, ¿qué consecuencias ha tenido en Galicia?

Una reducción de accidentes, pero sobre todo de su gravedad. Hay multitud de estudios científicos que demuestra cómo puede influir en los resultados de un siniestro una velocidad u otra y que una simple reducción de un 5% tiene una gran influencia positiva. También hay que tener en cuenta que la velocidad influye de manera importante en la mortalidad de peatones y ciclistas. A 30 km/h solo el 5% de los atropellados fallecería a consecuencia del accidente, mientras que a 50 km/h nos aproximamos al 50% de fallecidos y que a partir de 80 km/h es muy difícil que llegue a sobrevivir alguno.

¿Son suficientes las actuales penas para delitos viarios por consumo de alcohol y/o drogas?

Hasta ahora se venía considerando por muchos operadores jurídicos, entre los que me incluía, que las penas atribuidas a este tipo de delitos adolecían de cierta levedad, sobre todo cuando llevaban aparejada la muerte o las lesiones incapacitantes de la víctima. Pero, afortunadamente, la última reforma de 2019 de la imprudencia ha elevado considerablemente las penas que se atribuyen a este tipo de delitos con graves daños personales y que hoy pueden llegar hasta los 9 años de privación de libertad.

Hay cada vez más preocupación en Tráfico por el elevado consumo a la hora de conducir.

La preocupación es compartida como no podía ser de otra manera. Ya me gustaría tener la solución a este grave problema, pero lo que sí sé es que no se va arreglar solamente con medidas represivas. Ya hemos dicho en otras ocasiones que en nuestra tierra existe un problema grave que es la tolerancia social al consumo de alcohol y esta tolerancia se da en muchos campos, pero está muy arraigada cuando ese consumo va asociado a la conducción.

¿Dónde hay que incidir y qué fórmulas se deben aplicar para erradicar el alcohol al volante?

Este es un grave problema, pero siendo un problema difícil de resolver estamos trabajando en la buena dirección, como es el aumento en la vigilancia y los controles que realizan las policías locales y las agrupaciones de Tráfico de la Guardia Civil (está demostrado que más eficaz que una grave sanción es el hecho de que el posible infractor tenga el convencimiento de que si infringe la ley va a ser sorprendido). Además, es importante incidir en las causas que concurren en cada delincuente y tratar esas causas de modo individualizado, bien mediante tratamientos deshabituadores (no podemos olvidar que de todos los delitos de Tráfico que se cometieron el año pasado en Galicia, casi el 60% fueron delitos por conducir con drogas o alcohol), mediante programas formativos y, sobre todo, fomentando la educación como una estrategia segura que puede dar excelentes resultados a largo plazo. Afortunadamente, el año pasado se volvieron a reintroducir en las prisiones las tareas educativas para internos por este tipo de delitos.

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