Galicia es un año más la comunidad en la que se producen más incendios y también en las que más hectáreas se han quemado entre el 1 de enero y el 11 de octubre. En ese periodo, se produjeron en la comunidad 1.195 conatos -la superficie calcinada fue inferior a una hectárea- y 343 incendios. En total, 1.538. Esta cifra casi duplica la de la segunda comunidad, Castilla y León, con 595 conatos y 268. (855 en total). En cuanto a la superficie quemada, ardieron 14.668 hectáreas, una cifra muy similar a la de Andalucía.

Pero ninguna provincia como la de Ourense sufre desde hace décadas un mal que no cesa. En el año de la pandemia, el fuego se manifestó con voracidad al arrasar 12.943 hectáreas de monte. Dos pilotos fallecieron en agosto -ayudaban con su hidroavión del dispositivo de Portugal, que se estrelló, a la extinción de un fuego transfronterizo en Lobios- y varias aldeas estuvieron en peligro desde julio a septiembre, con dos grandes oleadas. Entre el 1 de enero y el 11 de octubre, en la provincia de Ourense resultó afectada el 23,3% de la superficie que el fuego dañó en toda España, 55.510 hectáreas. En Galicia ardieron 14.668, el 88,2% en Ourense. En A Coruña se quemaron 886; en Pontevedra, 434 y en Lugo, 403.