La Xunta consigna cada año para sanidad recursos "insuficientes" que le obligan después a recurrir al endeudamiento o a realizar continuas ampliaciones de crédito. El Consello de Contas advierte que hay un "desajuste estructural entre gastos y recursos" e insta al Gobierno gallego a establecer un "sistema estable de financiación". En 2018, por ejemplo, la Consellería de Sanidade gastó 209 millones de euros más de lo planificado.

Este desembolso extra fue posible por un incremento del endeudamiento y por el desvío de fondos procedentes de otros departamentos de la Xunta.

Pero no solo gasta más de lo presupuestado sino que, en opinión del Consello de Contas, recurre en exceso a las modificaciones presupuestarias para "cubrir necesidades con consignaciones insuficientes, pero que eran conocidas en el momento de la aprobación del presupuesto". Así, por ejemplo, cita las partidas destinadas al gasto farmacéutico.

En 2018 el Sergas modificó sus cuentas por valor de 220 millones de euros, según consta el informe entregado ayer al Parlamento.

Para cubrir sus necesidades de financiación otro de los mecanismos a los que recurre Sanidade es el Fondo de Contingencia de la Xunta para imprevistos. "Es un elemento distorsionador del presupuesto al aplicarse a la cobertura de gastos previsibles".

No es la única irregularidad a la que apunta el Consello de Contas. Este organismo advierte que no hay un sistema integral de contabilidad que incluya a los organismos autónomos. Así, advierte, por ejemplo, que hay deudas pendientes de pago de las entidades dependientes que no se incluyen en las cuentas del Sergas.

En cuanto a los conciertos, en 2018 el gasto creció un 3% en comparación con el anterior, al sumar 208 millones de euros. Además el Consello de Contas advierte que es necesario regularizar conciertos que "se mantienen en el tiempo sin soporte contractual adecuado".