El abandono del rural coloca ya a uno de cada diez ayuntamientos gallegos al borde de la desaparición. Envejecimiento, éxodo de la población joven, caída de la natalidad y baja densidad demográfica. Estas cuatro variables son la "tormenta perfecta" de la despoblación en España, y de manera más acusada en Galicia, según califica la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Para tratar de frenar la sangría demográfica que ha dejado miles de municipios de toda la geografía española vacíos, el Gobierno central inyectará a las comunidades más de 2.500 millones de euros procedentes de fondos europeos, un reparto que está en una "fase inicial" por lo que todavía no se ha fijado la cuantía que le corresponderá a cada territorio, según detallaron ayer a este periódico desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Durante la reunión de la Comisión Nacional de Administración Local (CNAL), la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, avanzó la partida con la que las comunidades amenazadas por el declive demográfico podrán tratar de frenar esta situación. Desde la FEMP, su presidente, Abel Caballero, celebró "el anuncio" de estos fondos para afrontar el reto demográfico, pero también demandó la necesidad de poner en marcha un pacto de Estado por la despoblación que "implique a todas las administraciones públicas". "Hay una España que atrae y otra que se despuebla", advirtió el también alcalde de Vigo durante el encuentro telemático.

En Galicia, el rural va camino de convertirse en un desierto demográfico, un declive que se agrava año tras año con la pérdida de población en el conjunto de la comunidad y el abandono del campo por parte de los más jóvenes. Carreteras y corredoiras sin apenas tráfico, calles -muchas sin asfaltar- prácticamente desiertas, aprovisionamiento de la despensa directamente de la huerta, el centro médico y la farmacia a kilómetros y sin una ruta de autobús que obliga a coger del taxi o, si hay, el coche particular, la peluquería también exige desplazamiento, la cobertura en el móvil falla... Es la foto de la Galicia vaciada, en la que hace décadas había grandes plantaciones de patatas o de maíz y prados en los que pastaban vacas y ovejas, pero en la que hoy solo se ven matorrales, maleza y hierba seca. En las casas que hace años vivían familias de hasta seis miembros, abuelos, hijos y nietos, las puertas están ya cerradas y a las ventanas no se asoma nadie. Una foto demográfica que deja ya 1.700 núcleos de población abandonados, 9.200 aldeas con menos de diez vecinos y uno de cada tres concellos al borde de la desaparición.

Los más de 2.500 millones procedentes de fondos europeos para impulsar el desarrollo de las zonas despobladas de toda la geografía española se destinarán a reactivar la actividad económica en áreas afectadas por el éxodo a las ciudades, a proyectos de conectividad, a mejorar la capacidad digital, la vivienda y planes de sostenibilidad turística.

Esa cantidad, según destacó Caballero al término de la reunión telemática, puede llegar a movilizar hasta 10.000 millones que representan "un avance importantísimo" en este ámbito.

Por su parte, la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, que presidió la CNAL, anunció que su Departamento va a dedicar 230 millones de euros a mejoras de las instalaciones municipales, con lo que dedica el 40% de los recursos de la inversión europeo a inversión municipal para la digitalización, mejoras ecológicas, aislamiento de edificios o mejora energética.