Empieza la etapa de la reconstrucción tras el estallido de la crisis del COVID. Ante el duro e incierto futuro al que abocó la pandemia a todos las actividades, el sector de la construcción en Galicia nada más declararse el estado de alarma se presentó como la “palanca” para la reactivación económica y del mercado laboral. Ya entonces, la industria constructiva no reclamaba ayudas para sobrevivir al embate del coronavirus, sino que las administraciones apostasen por la inversión en infraestructuras. Las partidas para obra pública dieron un balón de oxígeno a las empresas de la comunidad y en la recta final del año les llegará una inyección extra: la Xunta anunció ayer la inversión de 152 millones de euros este mes de diciembre con el objetivo de dinamitar la economía y crear más de 2.800 empleos.

Pese a que la pandemia obligó a bajarse del andamio, parar las máquinas del asfalto y posponer las reformas y rehabilitaciones en marcha, las constructoras y pequeños contratistas en Galicia son las únicas del país donde la inversión en obra pública ha resistido a los tijeretazos impuestos por el COVID, con un ligero repunte en las licitaciones respecto a 2019, frente a un desplome en el conjunto del país que roza el 40%.

Durante una reunión mantenida ayer con el presidente de la patronal de la construcción, el coruñés Diego Vázquez Reino, y los responsables de las asociaciones provinciales, la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, hizo el anuncio de esta inversión en obra pública. Con estos fondos, el Ejecutivo autonómico se propone dinamizar la economía a través de una industria que en Galicia suma 75.000 puestos de trabajo directos —eran 150.000 antes del pinchazo de la burbuja inmobiliaria— y que representa el 9% del PIB —llegó a alcanzar el 14%, aunque en los años más duros de la crisis de 2008 se desplomó al 5%—.

Presupuestos

En su intervención, la conselleira destacó que el propio informe de esta patronal de la construcción recoge que la Xunta fue prácticamente la única administración que incrementó la licitación este año en Galicia. En este sentido, trasladó al sector el compromiso de seguir por ese camino en 2021.

Sobre los presupuestos gallegos para el próximo año, la conselleira destacó que los mayores de la historia de la Autonomía y —lamentó— contrastan con los del Estado, “los más bajos en 15 años para Galicia”, que —cuestionó— “abandonan las inversiones, con lo que esto implica para el sector de la construcción y los miles de puestos de trabajo que dependen de él”. Por ello, ensalzó que esta apuesta de la Xunta se traduce en un incremento de casi el 19% de los presupuestos de la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade, lo que implica, según avanzó, un importante aumento de la capacidad de invertir en obras.

Entre las actuaciones estratégicas, están el impulso del hospital de Montecelo, el centro integral de Salud de Lalín, que se licitarán en los próximos días, o la ejecución del Novo CHUAC (proyecto para el que están consignados 70 millones en 2021 de un total de 420).

A las instalaciones sanitarias, suma las obras para continuar vertebrando el territorio, con una partida de cerca de 40 millones de euros destinada a la continuación de vías de altas prestaciones como la Vía Ártabra, Tui-A Guarda, Nadela-Sarria, A Costa da Morte, Costa Norte, o AG-59.