El invierno ha llegado. Y no solo porque lo marca el calendario astronómico, sino porque la meteorología también lo confirma. La entrada de una borrasca, bautizada como Bella, dejará una estampa típica de esta época del año en Galicia, tanto en mar como en tierra. Tal es la intensidad del frente activo que atravesará hoy la comunidad, que una parte del litoral estará en alerta roja por olas de hasta diez metros de altura (el noroeste de A Coruña, A Costa da Morte y A Mariña lucense) y el resto en nivel naranja (por encima de los 5 metros).

Pero no será el único aviso al que tendrán que hacer frente los gallegos durante la jornada de hoy. Según las previsiones de MeteoGalicia, también se esperan fuertes rachas de viento, que en algunos puntos de la comunidad superarán los 100 kilómetros por hora (en la montaña de la provincia de Lugo y en la de Ourense).

Con el viento, se hará complicado mantener a salvo los paraguas, pero la previsión para hoy también incluye lluvias. Los cielos se irán nublando a medida de avance el día, con precipitaciones que comenzarán por la mañana en el noroeste de la comunidad, y que se irán extendiendo a todo el territorio gallego a lo largo de la tarde, según las previsiones del servicio meteorológico de la comunidad. Estas precipitaciones serán de nieve en las cotas más altas.

Las temperaturas experimentarán un ligero ascenso, con mínimas que en las ciudades se moverán entre los dos grados de Lugo y los 7º de A Coruña. Las máximas no sobrepasarán los 14 grados. Galicia vivió una noche de Navidad fría con temperaturas gélidas al amanecer en las zonas montañosas e interiores de las provincias de Lugo y Ourense, donde los termómetros se desplomaron hasta casi 7º bajo cero. La mínima se registró en Calvos de Randín (-6,9º).

Mañana la costa gallega volverá a estar en alerta roja y naranja por fuerte oleaje. También se activará ala alerta amarilla por la acumulación de hasta cinco centímetros de nieve en 24 horas en la montaña de Lugo y de Ourense. Y el viento tampoco dará tregua a estas dos provincias, con rachas de hasta 80 kilómetros por hora.