Un vecino de Outeiro de Rei (Lugo) que murió a los 83 años sin testamento y sin sucesores. El pasado 9 de diciembre, el Diario Oficial de Galicia (DOG) publicó una resolución por la que se iniciaba el procedimiento para declarar a la comunidad como heredera ab intestato de este hombre, al igual que lo ha hecho con otras 74 personas en los 10 últimos años.

Son las herencias intestadas, por las que la comunidad ha ingresado en la última década algo más de 200.000 euros de únicamente siete liquidaciones, debido a que estos procedimientos son largos y suelen aparecer herederos. Cuando hay liquidación, el dinero se destina a fines asistenciales o culturales.

“Intuyo que las herencias sin testamento no son muchas, es más, creo que la administración hereda más por la adjudicación de valores, cuentas corrientes, etcétera, en presunción de abandono, esto es, cuando han pasado más de 20 años sin practicarse gestión alguna”, destaca el profesor de la Universidade de Vigo Alberto Vaquero.

Vaquero, miembro del Foro Económico de Galicia, alude a este tipo de herencia “silenciosa” que estima que es más habitual que el caso de las intestadas.