Tras la pancarta y el megáfono. Galicia está entre las comunidades que más alzan la voz en la calle para decir no a decisiones de las administraciones o para reivindicar los derechos sociales o laborales. La comunidad gallega se ha convertido en los últimos años en el epicentro de las manifestaciones, con una media de nueve cada día. Las movilizaciones de los trabajadores de Alcoa o Alu Ibérica por los ERE y los cierres de sus fábricas, de los ganaderos y agricultores por los bajos precios en origen, de los taxistas por la competencia desleal de servicios como Uber y Cabify o las que tienen una convocatoria fija, como el 8-M, el Día Internacional de la Mujer, o el 1 de mayo, con motivo del Día del Trabajo. Son algunas de las últimas manifestaciones celebradas en Galicia junto a las concentraciones que se reprodujeron por la geografía de todo el país por la unidad de España y, en contraposición, la de apoyo a los presos políticos de Cataluña.

En 2019 se convocaron en la comunidad gallega un total de 3.398 manifestaciones (comunicadas) y se prohibieron 72, según el último anuario estadístico recién publicado por el Ministerio del Interior, que no incluye los datos de País Vasco y Cataluña ya que disponen de cuerpos de seguridad propios. Este balance convierte a Galicia en la cuarta comunidad con más protestas convocadas, por detrás de las tramitadas en Andalucía (8.705, casi el 30% del país), Comunidad Valenciana (3.819) y casi a la par de una comunidad como Madrid (3.489), y representa el 10,6% de las comunicadas en el conjunto del país (31.918) pese a que su población apenas representa el 6% del total. A la cola, se sitúan La Rioja, con la décima parte de las registradas en la comunidad gallega (344), junto con Extremadura (568), Murcia (647) y Baleares (692).

Pero no todas las demandas presentadas para salir a la calle a exigir mejoras laborales o reivindicar determinados derechos sociales tuvieron el visto bueno de la Administración. En España fueron prohibidos 893 actos de protesta, 72 de ellos en la comunidad, un 8% del total. Las únicas comunidades en las que no fue vetada movilización alguna fue fueron Cantabria y La Rioja.

Marzo fue el mes más prolífico en la comunidad gallega, con un total de 800. Este mes se celebraron casi la cuarta parte (23,5%) del total de manifestaciones celebradas en todo 2019. Marzo estuvo marcado por las movilizaciones del Día de la Mujer (8-M), una de las manifestaciones más multitudinarias, así como por las convocadas por los trabajadores de Alcoa o Ferroatlántica para exigir al Gobierno que salvarse la actividad y el empleo de sus fábricas. Le siguen de lejos las protestas en febrero (379) —-convocadas por sanitarios, personal de ambulancias, pensionistas y taxistas, entre otros— y mayo (368) —1-M, Día del Trabajo— y noviembre (300) —una de las que movilizó a más personas fue el 25-N, contra la Violencia de Género—.

Verano

Los viajes del verano o la escapada al pueblo vacían las calles de las ciudades y, en consecuencia, reducen al mínimo las manifestaciones. El verano fue el periodo con menos pancartas en la comunidad. En agosto, se tramitaron 87 (el 2,5% de las tramitadas), seguidas de las 128 de julio y las 154 de junio.

En el conjunto del país, también fue marzo el mes con más actos reivindicativos, aunque en un porcentaje más bajo que el registrado en Galicia: 4.012, el 12,5% del total, 11 puntos menos que en la comunidad gallega. En cuando a los meses con menos colectivos en la calle, coinciden agosto (1.380, el 4% de las convocadas) y julio (1.540), pero en el tercer puesto del ranking nacional se coloca diciembre (1.702).

En cuanto a los promotores, destacan las asociaciones ciudadanas y los sindicatos, que entre ambos concentran el 84% del total de manifestaciones de todo 2019 —más de 1.800 en el primer caso y de 1.100 en el segundo—, seguidas de lejos por las organizadas por comités de empresa y trabajadores (223) y partidos políticos (106). Los colectivos menos activos fueron los estudiantes y las organizaciones ecologistas, que en ambos casos convocaron 9 protestas (el 0,26% del total), y los inmigrantes y los grupos independentistas, que no protagonizaron ninguna protesta colectiva.

La mayoría de las manifestaciones tienen un móvil laboral (1.630, más de la mitad de las organizadas), seguidas de las convocadas contra medidas políticas y legislativas (433) o las relacionadas con asuntos vecinales (383). La violencia de género hizo salir a los gallegos a la calle hasta en 110 ocasiones en toda la comunidad, la salud pública hasta en 193 ocasiones y las organizaciones ecologistas, en 85. Por el contrario, los temas con menos apoyo fueron las movilizaciones contra el terrorismo (0) o contra la droga y la delincuencia (1).

A Coruña concentra casi la mitad de los actos de protesta de toda la comunidad

Casi la mitad de las movilizaciones organizadas en la comunidad gallega tienen como escenario la provincia de A Coruña. En concreto, sus calles fueron recorridas por los miles de manifestantes que en 2019 acudieron a las 1.624 que se llevaron a cabo, ya que hubo otras cuatro que fueron comunicadas pero que la administración correspondiente prohibió.

Lejos del volumen de protesta organizados en A Coruña, se colocan Pontevedra (902 movilizaciones comunicadas), Lugo (683) y Ourense (185).

Por meses, tanto A Coruña como Lugo concentraron el grueso de sus convocatorias en marzo, con 449 y 243, respectivamente. Sin embargo, el mayor número de protestas en Ourense se registró en noviembre (40) mientras que Pontevedra fue en febrero (112). El motivo mayoritario de las movilizaciones en A Coruña y Lugo fue el laboral, con más de 900 en el primer caso —el 55% del total— y 365 —el 53%—, en el último. Tanto en Pontevedra como en Ourense, asuntos relacionados con los derechos de los trabajadores aparecen en el segundo puesto. En el primero están “Otros”, sin especificar las motivaciones.

La práctica totalidad de las movilizaciones celebradas en Galicia transcurrieron de manera pacífica y solo se registraron incidentes en 2 de ellas de los 102 que hubo en el conjunto del país. A la cabeza, Asturias, con 80, seguida de Andalucía (12) y Madrid (5).