Solo veinte concellos captan la mitad de la nueva demanda de vivienda tras el COVID

Antes de que estallase la pandemia buscaban un piso más grande en el centro de A Coruña, ya que con la llegada de su primer hijo los apenas 70 metros le quedaban pequeños. Pero el confinamiento cambió sus planes y ante los desorbitados precios por una vivienda de tres habitaciones y con ascensor en la Ciudad Vieja, ahora Manuel y María buscan una casa con terreno en algún ayuntamiento limítrofe. En su caso es una adquisición como segunda vivienda, pero son cada vez más las familias que buscan una propiedad de estas características como residencia habitual e incluso en régimen de arrendamiento. En los últimos seis meses, se ha producido un aumento de las búsquedas y de las operaciones de adquisición de viviendas en municipios al margen de las siete grandes ciudades. Solo 20 concellos, sin contar las siete ciudades, captan la mitad de la nueva demanda de viviendas tras el estallido del COVID, ya sea para comprar o para arrendar, según detalla la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein).

Los ayuntamientos con más tirón durante los últimos seis meses en la provincia de A Coruña son Ames, Arteixo, Oleiros, Muros, Ribeira. En la de Lugo se colocan a la cabeza del mercado inmobiliario Viveiro, Ribadeo, Monforte, Foz, Burela. En Ourense la mayor demanda se concentra Barbadás, Pereiro de Aguiar, San Cibrao das Viñas, Carballiño, Allariz. Y finalmente en la de Pontevedra, la búsqueda se centra en Porriño, Nigrán, Cangas, Sanxenxo y Baiona.

“El perfil de búsqueda de viviendas, en propiedad o en arrendamiento, es el de una vivienda más grande y con mejores características de habitabilidad”, detalla el presidente de la patronal inmobiliaria, Benito Iglesias. Destaca el aumento del interés por comprar viviendas unifamiliares en un 14,2% en la comparativa interanual, pisos de cuatro o más dormitorios en un 7%, y los pisos con jardín y piscina en urbanización 4,5%, según datos de Fegein. Eso sí, la búsqueda se centra en municipios próximos a las siete grandes ciudades.

La oferta de venta de casas para reformar o rehabilitar ha aumentado en el último semestre, y en la comparativa interanual, un 20%, según datos de la patronal inmobiliaria gallega. En la comunidad este tipo de propiedades a la venta superan ya las 7.000. La provincia de A Coruña concentra la mayor oferta (2.500) junto con la de Pontevedra (1.800), seguidas de la de Ourense (1.500) y, finalmente, de Lugo (1.250).

“Se ha producido un cambio de tendencia en la compra de viviendas derivadas del COVID. Con lo que surgen tendencias que no había hasta ahora”, apuntan desde la patronal gallega. ¿Qué se busca ahora en el mercado inmobiliario? “Viviendas con más metros cuadrados, luminosos, y con terraza o jardín es lo más buscado y demandado”, detalla Benito Iglesias. Por ello, según apunta, son muchas las personas que buscan en zonas residenciales e inmuebles como chalés o adosados, y tanto casas rehabilitadas como que necesitan una reforma, pero que dispongan de espacios al aire libre. “Todo ello —matiza— acompañado de nuevas pautas laborales como el teletrabajo, que ha llegado con fuerza para quedarse, y este fenómeno es el principal causante de estos cambios de tendencia”. Ante el nuevo escenario marcado por el estallido de la pandemia, el mercado inmobiliario estará marcado por la búsqueda de pisos y casas con despacho, (casas con más habitaciones), tanto para comprar como para alquilar.

Desde la patronal gallega, advierten de que ante esta nueva demanda el sector inmobiliario”debe adecuarse lo más rápidamente posible a la digitalización y al uso de nuevas tecnologías —como los recorridos virtuales—, para vender y ver las propiedades y evitando desplazamientos y contacto físico.

Las propiedades en el rural, “cotizan al alza”

Pisos de apenas 70 metros cuadrados, sin terraza o balcón, con escasa luz. Es la vivienda tipo en la que han residen miles de familias en Galicia. Y, en consecuencia, el espacio en el que estuvieron confinadas durante el estado de alarma impuesto tras el estallido de la pandemia. El teletrabajo junto con las restricciones provocadas por la pandemia han provocado mayor interés en el mercado inmobiliario por las zonas metropolitanas o municipios cercanos a grandes urbes. “Si en el verano del 2020 no sabíamos calibrar si era una tendencia pasajera o no, ahora se puede decir que la adquisición de una propiedad en municipios del rural gallego es una nueva línea de comercialización que cotiza al alza, y eso es positivo en todas las vertientes”, destaca el presidente de la patronal inmobilaria gallega. Tras el estallido del COVID, los concellos que disponen de buena conexión de Internet así como servicios e infraestructuras y comunicaciones adecuadas son el principal atractivo de quienes ahora buscan una vivienda, ya sea para entrar a vivir o para reformar. En los últimos meses, los empresarios inmobiliarios en Galicia —detalla Iglesias— han buscado vías alternativas para afrontar esta situación de crisis económica, social y sanitaria, y dinamizar la economía del sector y las actividades vinculadas. La creciente demanda de viviendas a reformar ha supuesto un tirón de los pequeños y medianos contratistas, que tras el parón por el COVID no habían tenido ingresos y cuyo futuro se presentaba incierto por la crisis de la pandemia. Incluso hay autónomos de albañilería, construcción o fontanería que tienen lista de espera para acometer los encargos en las hasta ahora olvidadas casas de los abuelos. “La importancia, no solo de dinamizar este sector, sino con él toda la economía auxiliar que tiene relación, es vital para que muchas pequeñas y medianas empresas conserven sus planteles, y más en la coyuntura económica actual”, concluye el presidente de Fegein.