Aunque el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se resistía hasta ahora a confinar a la población en sus casas, la pandemia sigue desbocada en Galicia y las actuales restricciones ya se quedan cortas. Por eso ayer, en su reunión en Moncloa con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le pidió amparo legal para dotarse de nuevas herramientas para luchar contra el virus. Y aludió a la necesidad de adelantar el toque de queda a las 20.00 horas e incluso al confinamiento domiciliario en los municipios con las incidencias más elevadas. “No es algo que apetezca, pero si tenemos un ayuntamiento con una tasa de 1.600 casos y no se hace nada, no seremos capaces de frenar el virus”, explicó. En Galicia un total de 32 ayuntamientos superan este umbral y su población sería, por lo tanto, susceptible de ser obligada a guardar cuarentena domiciliaria.

Sin embargo, la Xunta no tiene amparo legal para adelantar el toque de queda o imponer confinamientos a la población. Para ello sería necesario modificar el real decreto que regula el actual estado de alarma o que el Ejecutivo central reformase la Ley Orgánica de Salud, tal y como demanda Feijóo. Y, a pesar de que el titular de la Xunta salió ayer de la reunión en Moncloa convencido de la “receptividad” de Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno no está por la labor de introducir cambios. “El estado de alarma es el instrumento legal más sólido para hacer frente a esta calamidad”, señaló en un comunicado el Gobierno, que recordó que existe “una larga batería de medidas” para frenar la pandemia.

El presidente de la Xunta cree que el cierre de la hostelería no es suficiente y que se necesitan más medidas para “reducir las interacciones sociales” y, entre ellas, ahora ya contempla los confinamientos domiciliarios. En Galicia los 32 concellos con una tasa por cada 100.000 habitantes superior a los 1.600 casos en 14 días serían trece en la provincia de Ourense (Lobios, Trasmirás, Vilar de Santos, Oímbra, Xinzo, Cartelle, Muíños, Bande, Xunqueira de Ambía, Porqueira, Sandiás, Leiro y Sarreaus), nueve en Pontevedra (Mondariz, Mondariz Balneario, A Cañiza, Valga, Covelo, Forcarei, Poio, Crecente y Pontecesures), siete en A Coruña (Moeche, Ortigueira, Betanzos, Padrón, Boqueixón, Arteixo y Mañón) y tres en Lugo (Palas de Rei, Quiroga y O Vicedo).

En la primera reunión que mantienen Sánchez y Feijóo desde las pasadas elecciones gallegas, el presidente de la Xunta también reclamó un criterio “homogéneo” en todo el territorio para obligar al uso de mascarillas en FFP2 en determinados contextos, como en el transporte público.

En cuanto a las vacunas, el jefe del Ejecutivo gallego reclamó un calendario de vacunación, que permita a cada ciudadano saber cuándo le toca, y ante las escasas dosis reclamó revisar los criterios para su reparto. En su opinión, Galicia debe recibir el 8,2% de las vacunas porque ése es el peso de la población gallega mayor de 80 años en el conjunto del territorio. Al respecto Sánchez mostró su confianza en “la fortaleza de las instituciones europeas para conseguir un nivel óptimo en el suministro de vacunas más allá de cualquier dificultad coyuntural”.

Por último, Feijóo pidió ampliar la tasa de reposición para que Galicia pueda convocar 3.500 nuevas plazas en sanidad.

El Gobierno garantiza que el AVE estará en servicio el segundo semestre del año y promete impulsar el Corredor Atlántico

Aunque la sanidad ocupó la mayor parte de la conversación entre el titular de la Xunta y el presidente del Gobierno, en la agenda entraron otros asuntos como el estado de las infraestructuras de Galicia. En relación al AVE, Pedro Sánchez trasladó a Feijóo un informe que garantiza que entrará en funcionamiento en el segundo semestre de este año. Y además se comprometió a impulsar “infraestructuras de alto impacto en la actividad económica”, como el Corredor Atlántico, o as estaciones intermodales, ya contempladas en los presupuestos generales . En relación al Corredor Atlántico, el presidente de la Xunta trasladó al jefe del Ejecutivo central que hay dos actuaciones prioritarias: el acceso al Puerto Exterior de A Coruña y la salida sur de Vigo.

AP-9 y Meirás

Además Feijóo valoró el compromiso de Sánchez en relación a la bajada de peajes con cargo a una partida de 50 millones de euros, incluida en los presupuestos del Estado. También hablaron entre otros asuntos, de la crisis industrial a causa del nuevo modelo energético, de la pérdida de carga de trabajo en los astilleros de Navantia en Fene y Ferrol, de las ayudas al Xacobeo 2021-2022 y de la gestión del pazo de Meirás. Galicia quiere la transferencia de la competencia en materia de costas. Así se lo trasladó Feijóo. “Una única ley de costas y una única gestión”, explicó. Otra de las demandas de Feijóo a Sánchez fue un reparto con criterios “objetivos” de los fondos europeos. El presidente de la Xunta seleccionó cinco de los 108 proyectos gallegos candidatos a captar fondos de la Unión Europea para exponerlos ante el jefe del Ejecutivo. Fueron una planta de producción de fibras textiles, otra planta de economía circular para la gestión de residuos orgánicos, un proyecto aeroespacial, otro relacionado con el automóvil y un quinto para la producción de vacunas en los laboratorios Zendal. Todos ellos supondrán una inversión de 3.600 millones y permitirán crear 17.000 empleos.

El BNG critica el “bluf” y el PSOE insta a la Xunta a no confrontar

Los partidos de la oposición desaprobaron ayer el papel de Alberto Núñez Feijóo en su encuentro con Pedro Sánchez en Moncloa. Al BNG le disgusta que el presidente de la Xunta no arrancara más compromisos al Gobierno y, por la contra, al PSdeG le parece que el jefe del Ejecutivo gallego fue a “confrontar”. La portavoz nacional del Bloque, Ana Pontón, sostiene que la reunión mantenida entre el presidente de la Xunta y el jefe del Ejecutivo fue un “bluf” porque el mandatario gallego vuelve con “las manos vacías” de Madrid. En opinión de Pontón, el encuentro entre ambos dirigentes únicamente aporta para Galicia un “nuevo retraso” en la llegada del AVE a la comunidad, después de que se confirmase que no habrá alta velocidad en la comunidad hasta el segundo semestre de 2021. También ha hecho hincapié en la falta de ambición mostrada por Núñez Feijóo respecto al reparto de los fondos europeos Next Generation porque evidenció que de los 108 proyectos anunciados solo “cinco son reales” mientras que el resto son “puro relleno”. Para Pontón, la única certeza con la que vuelve el presidente de la Xunta es con la ratificación de que se producirá una rebaja en los peajes de la AP-9 pero, remarcó, ese es un objetivo conseguido por el BNG y firmado en el pacto de investidura entre nacionalistas y socialistas.

Caballero

Por su parte, el secretario xeral del PSdeG, Gonzalo Caballero, reclamó al presidente de la Xunta que deje de “confrontar” con el Gobierno central y “fortalezca” la sanidad para evitar la saturación del sistema hospitalario, en medio de la “preocupación” por la actual presión asistencial. El dirigente socialista emplazó a Feijóo a que “más allá de buscar confrontar con el Gobierno de España fortalezca la sanidad pública ante el nivel de presión asistencial”. Caballero recordó que Galicia “tiene las competencias delegadas” y, por tanto, “tiene capacidad de tomar medidas necesarias” para evitar la propagación del virus después del “fracaso” en la estrategia “de salvar la Navidad”. Así, instó a Feijóo a dejar de lado la “política de confusión” y fortalecer el sistema sanitario desde sus competencias. Sobre la reunión con Sánchez, Caballero le pidió que se deje “debates estériles”.