Las Diputaciones de A Coruña, Lugo y Pontevedra, en manos del PSdeG, lamentaron que la Xunta pierda una oportunidad para impulsar un plan coordinado de rescate a la hostelería dotado de 140 millones, situación que achacaron a la “falta de voluntad negociadora” del Ejecutivo gallego.

Las tres entidades provinciales censuraron que la Xunta apueste por destinar en solitario “75 millones para todos los sectores” en lugar de aceptar sus propuestas de cara a lograr un plan más potente y que permita afrontar parte de las consecuencias de la pandemia.

Estas instituciones consideran “insuficiente” la dotación económica de la administración gallega para nutrir una línea de ayudas que se destinará a múltiples sectores, además de a la hostelería, y mantienen su compromiso de destinar al menos el 1% de sus presupuestos de 2021 a programas propios de apoyo y reactivación en las tres provincias.

La negociación entre Xunta y entidades locales para pactar un plan conjunto de rescate al turismo y la hostelería fracasó al no llegarse a acuerdo el pasado viernes sobre la administración que debía gestionar las ayudas. Las diputaciones de Pontevedra, A Coruña y Lugo pidieron que cada administración aportará un 1% de su presupuesto al fondo común, lo que supondría una inversión total de 140 millones de euros. Y además reclamaban que fueran los concellos, por ser la administración más cercana al ciudadano, los que tramitasen las subvenciones. Este planteamiento fue avalado por la Fegamp presidida por el socialista Alberto Varela, aunque los alcaldes del PP se desmarcaron.

La Xunta, finalmente, puso sobre la mesa 75 millones, sin llegar a los 115 que le pedían las corporaciones provinciales, y junto al Clúster del Turismo y la Diputación de Ourense defendió que la gestión de las ayudas debía ser autonómica.

Por su parte, el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, cargó ayer contra el “egoísmo” y la “cortedad de miras” de las Diputaciones de Pontevedra, A Coruña y Lugo por negarse a la ventanilla única del Gobierno gallego para tramitar las ayudas a la hostelería y al turismo. “Piensan que lo importante es quién da el dinero y no quién lo recibe”, lamentó.

Rueda acusó a estas tres diputaciones y a la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) de no darse cuenta de que estas ayudas “tienen que llegar rápido a quienes las necesitan” y apuntó que la Xunta podrá empezar a pagarlas ya en febrero.

Los afectados, según el vicepresidente gallego, necesitan que las ayudas “vengan cuanto antes” y que no tengan “tanta burocracia” ni tampoco “313 ventanillas”, una por cada ayuntamiento, ya que provocaría “distintos procedimientos y diferentes velocidades”. La “ventanilla única” que ofrecía la Xunta, ha defendido Alfonso Rueda, “se demostró que funciona”.