La Audiencia Provincial de Ourense ha absuelto a los 13 acusados, cuatro de ellos agentes antidroga de la Policía Nacional, de estar implicados en la denominada operación Zamburiña, en la que se investigaron delitos de tráfico de drogas, revelación de secretos, omisión de perseguir delitos, pertenencia a grupo criminal y tenencia ilícita de armas.

El tribunal explica en su sentencia que la nulidad de las intervenciones telefónicas y de las declaraciones de los sospechosos, así como de las entradas y registros y de todas las ocupaciones de efectos, determinan “la más absoluta falta de prueba de cargo, al no mediar ningún dato que permita hipotetizar sobre posibles fuentes independientes de prueba”.

La Sala asegura que todas las actuaciones “se han valido de forma exclusiva de la información propiciada por las intervenciones telefónicas”, lo cual implica la absolución de los acusados.

Los magistrados explican que anulan, por vulneración de derechos fundamentales, el auto de marzo del 2015 que dio inicio a la operación Zamburiña al autorizar las intervenciones de las comunicaciones mantenidas por ocho agentes e inspectores de la policía ourensana. El resto de pruebas son nulas porque derivan directamente de esos pinchazos telefónicos.

Derecho a la intimidad

Los jueces entienden que se trató de justificar “el sacrificio de la intimidad” de ocho policías “en un encuentro del inspector con una persona, en unas investigaciones tildadas de irregulares o anómalas, sin constatación objetiva, salvo las suspicacias de los actuantes, y en unos accesos a bases de datos no justificados profesionalmente”. Para el tribunal, la supuesta corrupción policial “descansa en un único hecho demostrado: la sustracción de armas del armero de la comisaría de policía, cuya autoría ni se especifica en tal momento, ni se ofrece dato alguno que permita establecer una relación con alguna de las personas cuyas comunicaciones han de ser intervenidas”.